Los primeros universitarios

Pacheco Mendioroz, José Ramón

Nació en Guadalajara, capital de la Intendencia del mismo nombre, el 4 de agosto de 1801. Fue hijo de los señores Agustina Mendioroz y del teniente coronel Francisco Xavier Pacheco de Villegas.

Realizó sus estudios de Latín y el Curso de Artes, en el Seminario Conciliar de su ciudad natal, el cual concluyó en 1814, bajo la dirección del doctor Juan Cayetano Gómez de Portugal.

En la Facultad de Derecho de la Real Universidad de Guadalajara cursó sus estudios profesionales, y el 17 de noviembre de 1820 recibió su título de abogado.

Ejerció su profesión, y empezó a desempeñar encomiendas gubernamentales. Así, en 1823 fue electo regidor del Ayuntamiento de Guadalajara, y como tal, fue uno de los autores de la primera nomenclatura oficial de la ciudad, cuyo plano se mandó imprimir a Filadelfia, Estados Unidos.

En 1824 fue nombrado secretario de la Junta Auxiliar del Gobierno del Estado de Jalisco; en 1824 se le designó asesor de la capital estatal; en 1826 se trasladó a Hermosillo, donde fue magistrado del Supremo Tribunal del Estado de Sonora; de 1827 a 1828 fue diputado federal del Congreso de la Unión, en sustitución de Juan Nepomuceno Cumplido, quien había ocupado la gubernatura del estado; y como diputado, votó a favor de la expulsión de los españoles del territorio nacional.

En 1829 regresó a Guadalajara, y ocupó las cátedras de Historia de México, Economía Política y Estadística en el Instituto de Ciencias del Estado.

En 1831 se le nombró cónsul de México en Burdeos, Francia, por lo que pasó a residir a Europa, donde visitó varios países. A su regreso a México, de 1841 a 1843, fue diputado federal; del 27 de agosto de 1846 al 7 de julio de 1847, fue ministro de Justicia en el gabinete del general Mariano Salas; y del 7 de julio al 16 de septiembre de 1847, fue ministro de Relaciones Exteriores, en el gobierno del general Antonio López de Santa Anna, en plena invasión norteamericana, le correspondió nombrar la comisión negociadora del Tratado Guadalupe-Hidalgo, con el agente Nicolás Trist.

Del 1° de mayo de 1848 al 14 de diciembre de 1849 fue diputado federal por Jalisco; y volvió a ser diputado, durante 1853; además se desempeñó como asesor de la Suprema Corte de Justicia, y regresó como titular del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Ministerio de Fomento.

Hacia finales del citado año de 1853, fue designado embajador de México ante Francia, por lo que nuevamente residió en Europa; en 1855 concluyó su misión diplomática, y el emperador Napoleón III le entregó la Gran Cruz de la Legión Extranjera para el general Antonio López de Santa Anna, al mismo tiempo que le insinuó la intervención francesa en México. Todavía se quedó en París para ejercer el periodismo, hasta que en 1856 regresó a México.

En la capital de la república, a partir de 1859 fue ministro de la Suprema Corte de Justicia; durante la Guerra de Reforma, reconoció el gobierno republicano de Benito Juárez, quien lo comisionó ante el Reino Unido para reanudar las relaciones diplomáticas.

El 8 de agosto de 1862 fue nombrado agente confidencial de México ante el gobierno imperial de Napoleón III, con el fin de evitar la intervención militar. En su camino hacia Europa, el 11 de noviembre del citado año de 1862, desde Nueva York, escribió una carta al ministro de Negocios Extranjeros de Francia, Eduardo Drouyn, protestando por la intervención; permaneció en su misión hasta 1863.

Escribió y publicó los siguientes artículos, ensayos y libros: “Representación de la Junta de Gobierno sobre mejoras de cárceles del día 24 de diciembre último” (1824); “Tratado de la cría de gusanos de seda” del Conde Dandolo –traducción del italiano al francés– (1830); Cuestión a día, o nuestros males y sus remedios (1834); Exposición sumaria del sistema frenológico del doctor Gall (1835); “Una revolución en la República de Argentina” (1835); “Grandes descubrimientos astronómicos, hechos últimamente en el Cabo de Buena Esperanza por John Herschell” (1835); “El testamento del difunto” (1839); “Testamento del año de 1839” (1840); “Apéndice al testamento del año de 1839” (1840); “Testamento del difunto año de 1840” (1841); “Oración cívica pronunciada en la Cámara de Diputados de México” (1841); “Exposición del ex ministro de Relaciones con motivo de la comunicación oficial, que acerca de las conferencias tenidas en agosto y septiembre con el comisionado de los Estados Unidos dirigió el Sr. Diputado D. Mariano Otero al Excmo. Sr. Gobernador de Jalisco” (1847); “Confesión y testamento del año de 1847” (1848); “Réplica a la defensa que el Ex ministro de Relaciones…, ha publicado a favor de la política del Gobierno del Gral. Santa Anna, por lo relativo a las negociaciones diplomáticas de la Casa de Alfaro” (1848); “Descripción de la solemnidad fúnebre con que se honraron las cenizas del Héroe de Iguala, don Agustín de Iturbide, en octubre de 1838” (1849); “Cuestión de México. Cartas al Ministro de Negocios Extranjeros de Napoleón III…” (1863); entre otros.

Fue miembro de la Sociedad de Geografía y Estadística de México, a partir de 1859; de las Reales Academias de Historia y de la Lengua Española; de la Sociedad Francesa de Estadística Universal; de la Sociedad de Frenología de París, quien le otorgó una medalla de honor; de la Sociedad Anónima de la Abadía; y del Colegio Nacional de Abogados.

En la Ciudad de México falleció el 18 de abril de 1865. Una calle de Guadalajara lleva su nombre.

Juicios y testimonios

Guillermo Prieto: “De estatura regular, airoso de cuerpo, de cabello rubio y de ojos chispeantes de malicia y chiste. Vestía correctamente y sus modelos eran de apuesta cortesía, andaba ligero y reía oportuno y su conversación era deslumbrante y valiosa. Era afecto a la buena mesa y a la música”.


Agustín Rivera: “Gran político, diplomático y escritor público”.


Ramiro Villaseñor y Villaseñor: “De ideas conservadoras en general prestó sus servicios a México en las situaciones más difíciles, en la intervención americana y posteriormente en la intervención francesa, por eso tuve la satisfacción de ponerle a una avenida el nombre de D. José Ramón Pacheco que desgraciadamente el gobernador Medina Ascensio la cerró con un multifamiliar”.