Biografías por órden alfabético

Vázquez Pallares, Natalio


Nació en Coalcomán, Michoacán, el 6 de enero de 1913. Fueron sus padres los señores Natalio Vázquez y Reinalda Pallares Chávez. Muy pronto quedó huérfano de padre y al ser el tercero de siete hermanos, se vio en la necesidad de trabajar para colaborar en el sostenimiento y en la formación de sus hermanos menores.

Cursó los estudios elementales en su estado natal, e ingresó a la Universidad Nacional de San Nicolás de Hidalgo en Morelia, donde estudió el bachillerato.

En 1933 llegó a Guadalajara dirigiéndose a la Escuela Preparatoria de Jalisco, con el fin de solicitar la revalidación de sus estudios preparatorios, y así poder ingresar a la Escuela de Jurisprudencia de la Universidad de Guadalajara.

Poco tiempo después de su llegada a la capital del estado de Jalisco, comenzó la huelga estudiantil que trató de evitar que se aplicaran las resoluciones del Primer Congreso de Universitarios de 1933. Ante lo cual se reunió con los grupos antihuelguistas y formó el Centro de Estudios Sociales y Económicos que sesionaba en la Escuela Primaria Superior número 1.

De este Centro surgieron las delegaciones que participaron en el Primer Congreso Nacional de Estudiantes Socialistas, celebrado en Álvaro Obregón, Tabasco, en septiembre de 1934, y en la toma de posesión del presidente de la república Lázaro Cárdenas, quien los recibió y los apoyó en el compromiso de instaurar la educación socialista en la Universidad de Guadalajara, además les dio recursos económicos para sus actividades de agitación.

El 16 de diciembre de 1934 junto con otros estudiantes fundó el feso y fue electo su primer secretario general.

Junto con sus compañeros del Comité Central del feso, el 17 de diciembre se entrevistó con el gobernador del estado, Sebastián Allende, para solicitar la apertura de la Universidad Socialista de Occidente, e integró la comisión para formular la Ley Orgánica de la Educación Superior de estado de Jalisco.

Fue anfitrión del presidente Lázaro Cárdenas en las instalaciones del feso en 1935, y durante la visita presidencial se acordó la instalación de una casa del estudiante.

Al término de su periodo al frente del feso entregó la secretaría general a José Parres Arias, en tanto participó en la clausura del Primer Congreso de Estudiantes Latinoamericanos celebrado en Guadalajara, y fue electo primer presidente de la Federación de Estudiantes de Latinoamérica.

Enseguida regresó a Morelia para concluir sus estudios de Derecho en la Universidad de San Nicolás de Hidalgo, donde impartió las clases de Economía Política, Sociología, Teoría General del Estado y Derecho Civil.

A sus 26 años de edad fue nombrado rector de la Universidad de San Nicolás de Hidalgo, y durante su gestión reformó la Ley Orgánica de la Universidad para introducir la educación socialista.

En 1940 fue designado procurador general de Justicia del estado de Michoacán, más tarde fungió como abogado de Petróleos Mexicanos, con lo cual adquirió gran experiencia en materia petrolera, y cuando integró en calidad de diputado la xli Legislatura federal, denunció enérgicamente los contratos leoninos para nuestro país que había celebrado el presidente Miguel Alemán con las compañías extranjeras.

De 1952 a 1955 fue jefe del Departamento de Profesiones del Estado de Michoacán, en 1955 fue abogado consultor del gobierno del estado de Michoacán, de 1958 a 1964 fue senador de la república y como tal realizó una intensa labor a favor del reparto agrario y logró la formación de las resineras ejidales Miguel Hidalgo y Charo; en 1964 fungió como secretario particular del gobernador del estado de Michoacán.

De 1965 a 1968 fue embajador de México ante la República Socialista de Yugoslavia, y a su regreso a su país fue nombrado director general del Banco Nacional de Crédito Agrícola. En dicho cargo financió crediticiamente a los auténticos campesinos, y la institución que había recibido con pérdidas la entregó con importantes ganancias.

Consejero agrario del Departamento de Asuntos Agrarios y Colonización de 1971 a 1972; en 1973 fue nombrado oficial mayor de la Confederación Nacional Campesina; el 16 de noviembre de 1973 asumió la Subdirección General del Fondo Nacional de Fomento Ejidal, cargo que ocupó hasta el 1° de febrero de 1975.

De 1977 a 1978 fungió como coordinador general del cuerpo consultivo de la Secretaría de la Reforma Agraria; más tarde se le nombró asesor de la Comisión Coordinadora para el Desarrollo Agropecuario del Distrito Federal.

En 1980 fundó y dirigió el Centro de Estudios Históricos del Agrarismo en México, dependiente de la Secretaría de Gobernación, pues intentaba formular una teoría general del agrarismo en nuestro país.

Como activista internacional y pacifista participó en la organización del Movimiento Mexicano por la Paz, el Antimperialismo y la Solidaridad entre los Pueblos, el cual llegó a presidir, y más tarde se le eligió miembro de la presidencia del Consejo Mundial de la Paz.

Sus convicciones ideológicas siempre las expresó en sus discursos y en sus múltiples artículos, los cuales se publicaron en Bandera Roja, El Socialista, El Nacional, El Día y Excélsior, y fue autor de Hacia una reforma universitaria (1939); y Un nuevo régimen de propiedad y un pueblo (1945).

Falleció el 26 de marzo de 1981 en la Ciudad de México, donde fue inhumado.

El 12 de octubre de 1982 la Universidad de Guadalajara le confirió el grado de maestro emérito post mortem.

Juicios y testimonios

Arnaldo Córdova: “Natalio, hombre culto de pasión y fuego [...] Para los estudiantes nicolaítas representaba un brillante símbolo de la lucha antimperialista y de la causa revolucionaria”.


Juan Colorado: “Fue en vida destacada figura en la lucha por la defensa de los campesinos, al mismo tiempo que un gran abanderado a nivel internacional de las mejores causas de los pueblos, pasará a la historia de nuestro estado como el gobernador excelente que el sistema le robó a Michoacán [...] ¿Si Natalio hubiera sido gobernador, cuántos braceros hubieran dejado de cruzar el río Bravo?”.


Pedro Vallín Esparza: “La vida de Vázquez Pallares es de un dinamismo creativo, es ejemplo y guía para las juventudes revolucionarias. Siempre tuvo la calidad de maestro y combatiendo y sentando tesis y haciendo análisis guió a los jóvenes que se preocupan por el porvenir de nuestra patria”.