Los universitarios entre el Instituto y la Universidad

Escobedo y Núñez, Manuel

Nació en Villanueva, estado de Zacatecas, el 26 de diciembre de 1823. Fueron sus padres los señores Miguel Escobedo y María del Refugio Núñez.

En el Seminario Conciliar de Guadalajara estudió Latín, Filosofía y Teología, y fue ordenado sacerdote el 16 de marzo de 1851, de manos del obispo Diego Aranda.

El 17 de diciembre de 1851 recibió el grado de licenciado en Teología en la Universidad de Guadalajara, y el 1° de enero de 1852 el doctorado.

Fue nombrado catedrático del Seminario Conciliar, donde impartió numerosas asignaturas y le correspondió impartir el Curso de Artes de Filosofía, que concluyó en 1856.

En ese mismo año empezó a gobernar el Seminario Conciliar con el nombramiento de vicerrector, sin embargo nunca se le nombró rector, lo cual fue atribuido a que quizá en 1859 –escribe Angélica Peregrina– fue acusado de “contagiar a los alumnos de ideas liberales”. 1 Y justamente en sentido contrario el gobernador Pedro Ogazón, al despojar a dicha institución educativa de su edificio y de sus bienes en 1860, objetó que se fanatizaba a los jóvenes hasta el grado de tomar las armas en contra el régimen liberal.

El vicerrector tuvo que afrontar las situaciones tan adversas a las que se sometía la institución que dirigía, con toda prudencia y entereza, además de tener el compromiso de mantener el nivel académico y moral de los estudiantes, e incluso “varias veces el gobierno emanado de los triunfos del partido liberal quiso despojar al Seminario de su casa y el Sr. Escobedo supo defenderla”. 2

Luego de una década al frente del seminario, en 1866 fue nombrado cura interino de Arandas. El 8 de noviembre de 1876 recibió en propiedad la Parroquia de Lagos de Moreno y el 7 de junio de 1898 regresó a Guadalajara, como cura del Sagrario Metropolitano, cargo que desempeñó hasta el 16 de octubre de 1900.

El 6 de octubre de 1900 ingresó al Cabildo de la Catedral de Guadalajara como medio racionero y el 15 de julio de 1902 ascendió a canónigo de gracia. Y entre otras responsabilidades que atendió en la curia diocesana, fue redactor de la Colección de documentos eclesiásticos de la Arquidiócesis de Guadalajara.

Fue autor de Cuaderno de oraciones, dedicado a los alumnos de las cátedras de Latinidad, Mínimos y Menores en el Seminario Conciliar de Guadalajara, en el presente año de 1851; Lecciones de Elocuencia, tomadas de las que dio a luz el S. P. de A. dedicadas a los cursantes de la cátedra de mayores en el año de 1853; informes que en las solemnes distribuciones de premios en el Seminario Conciliar de Guadalajara, hace del estado que guarda el expresado establecimiento, rendidos por su vicerrector en los años 1856, 1857, 1864 y 1865; y Homilía pronunciada en el Concurso de Curatos celebrado en Guadalajara, en el año de 1876.

Falleció en Guadalajara el 2 de julio de 1904.


Referencias
  1. Angélica Peregrina, “La enseñanza y los alumnos del Seminario, siglo xix”, El Seminario Diocesano de Guadalajara. Tercer centenario, Guadalajara, El Colegio de Jalisco, Seminario de Guadalajara, 1996, p. 58. ↩︎

  2. Daniel R. Loweree, Noticia histórica del Seminario de Guadalajara, Guadalajara, Seminario de Guadalajara, 1964, p. 34. ↩︎