Biografías por órden alfabético

Miramontes Carmona, Miguel


Nació en Guadalajara, Jalisco, el 8 de mayo de 1918. Fueron sus padres los señores Rosa Carmona Cordero y Feliciano Miramontes Aguirre. Sobre su origen familiar evocó: “[Mi barrio fue] San Martín, queda al oriente antes de llegar a Belisario Domínguez. Era la mera orilla de la ciudad. Nosotros descendemos de una familia muy pobre, pero vivimos muy contentos, nunca se nos hizo un problema eso de la pobreza”.1

En el Colegio Italiano del Espíritu Santo de los salesianos cursó la primaria, al mismo tiempo trabajó en varios oficios, entre ellos el de cortador en la Sastrería La Económica, en donde estuvo tres años. En 1934 empezó como aprendiz-santero en el taller de imaginería religiosa de Agustín Espinosa, y para 1937 inició ya como escultor en el taller de imaginería religiosa de Fidel Galindo, donde laboró por siete años.

En 1944 ingresó al taller de platería de Aurelio Martínez Sandoval, donde aprendió el oficio de platero. Al año siguiente se independizó y puso su taller, ahí desarrolló su propio estilo en la joyería de plata. A la par de su oficio, fue futbolista en el Club Oro y llegó a jugar en la Primera División.

En 1947 se matriculó en la Escuela Nacional de Artes Plásticas –o Academia de San Carlos–, de la span class="smallcaps">unam, en la cual durante cinco años cursó la carrera de escultor. Fue discípulo de Fidias Elizondo, Luis Ortiz Monasterio y de Ignacio Asúnsolo, entre otros.

En 1950 fue ayudante del escultor Juan Olaguíbel, y modeló la mayor parte de las esculturas de entonces de su maestro. Luego trabajó en las siguientes estatuas: el Venustiano Carranza del Puerto de Veracruz, el Miguel Alemán de Zitácuaro, Michoacán, el Salvador Díaz Mirón también en Veracruz, el conjunto escultórico conmemorativo de la fundación de México-Tenochtitlán en la capital de la república, el monumento ecuestre al charro mexicano en el Balboa Park de San Diego, California, y algunas más de los héroes nacionales en varios estados de la república.

En 1951 decoró con dieciséis murales con altorrelieve pintado el Bar Azteca de la Ciudad de México. En 1952 concluyó sus estudios de escultor y se convirtió en el primer jalisciense en tener una formación académica en la escultura. Luego ganó un concurso, por lo cual pudo ingresar al Taller de Integración Plástica, que dirigía el pintor José Chávez Morado.

En el mismo año de 1952, invitado por el maestro Jorge Martínez, regresó a su ciudad natal, y fue nombrado profesor de la Escuela de Letras y Artes de la Universidad de Guadalajara. Al año siguiente el gobernador del estado de Jalisco Agustín Yáñez le encargó la fundación del Taller de Escultura en la Escuela de Artes Plásticas en la misma Universidad, y se le nombró profesor de tiempo completo para impartir las clases de Modelado en barro, Talla en madera, Taller de terracota y Dibujo natural. Durante 30 años fue profesor universitario hasta que en 1983 recibió su jubilación.

Sobre su estilo magisterial Rafael Zamarripa recuerda: “Fue un excelente maestro que nos enseñó a los estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas cuando yo tendría alrededor de dieciocho años. Como profesor era muy estricto, pero justo, preciso y reflexivo de los aciertos y los errores”.2

A lo largo de su trayectoria diseñó y realizó más de cuatrocientas esculturas. En Guadalajara se encuentran las que representan a Agustín de la Rosa, Ignacio Zaragoza, el monumento a la Rehabilitación, Miguel Hidalgo –tres esculturas–, La maestra campesina, el escudo del colector, La Justicia, Eloy Alfaro, John A. Mc. Donald, Toussaint Louverture, Abraham Lincoln, Antonio José Irisarri, Bernardo Vargas, José Matías Delgado, Juan Pablo Duarte, Juan Rafael Mora, Justo Arosemena, El Zapatero, Belisario Domínguez, Prisciliano Sánchez, Jaime Torres Bodet, Venustiano Carranza, Francisco Ignacio Madero, José Barba Rubio, Monumento a la Revolución, Clemente Aguirre, Luis Pérez Verdía –dos estatuas–, Manuel Macario Diéguez, Agustín Yáñez, Manuel López Cotilla, Pedro Moreno –dos estatuas–, Valentín Gómez Farías, Enrique González Martínez, Clemente Aguirre, Jacobo Gálvez –dos esculturas–, Leonardo Oliva, Gerardo Murillo Dr. Atl –dos esculturas–, José Guadalupe Zuno –dos esculturas–, Gabriel Flores, Efraín González Luna, Lázaro Cárdenas –dos esculturas–, José Rolón, La Victoria, El Ángel, Benito Juárez –cinco esculturas–, Pedro Ogazón, Monumento a los Niños Héroes –en colaboración con Vicente Mendiola–, el monumento a la Madre Alfarera, Al Maestro, Amado Galván, Carlos González Becerra, Jaime de Anesagasti y Llamas, Paula Villalobos Vázquez, José Clemente Orozco –dos esculturas–, Mariano Azuela, El Cuarto Poder, Charles de Gaulle, El Soldado, José María Morelos –dos esculturas–, México 70 –los futbolistas–, Lucha Reyes, El Ferrocarrilero, La Adelita, El Revolucionario, Aquiles Serdán, Santos Degollado, Mariano Escobedo, Ignacio Luis Vallarta, Mariano Otero, Irene Robledo, La Enfermera, Emiliano Zapata –dos esculturas–, Abel Salgado, Alfredo V. Bonfil, Casimiro Castillo, Francisco Zarco, La fertilidad de la tierra, Fuente de los niños del Hospicio, Monumento al Maestro, Pablo Gutiérrez,3 Silverio Núñez, Mercurio, “Mayahuel” en la casa de Tequila Sauza con dos copias una para La Jolla, California, y otra para Victoria, Canadá; Cristo resucitado en el Parque Funeral Colonias, y las águilas en bronce para la fachada del Palacio de Gobierno de Jalisco.4

En otras poblaciones del estado de Jalisco hizo las estatuas de El Chino Rivas y Presbítero Rafael Pérez Pérez, en Ayotlán; Jesús Ayón Ceballos en Zapopan; Gregorio González Pulido en San José de Gracia; Benito Juárez en Puerto Vallarta; la Abolición de la esclavitud; monumento Al Maestro; Emiliano Zapata y Benito Juárez en San Pedro Tlaquepaque; y Ramón Corona en Tuxcueca.

En distintas ciudades de la república mexicana esculpió las estatuas de Domingo Carballo Félix en La Paz, Baja California Sur; monumento A la Madre en Minatitlán, Veracruz; Valentín Gómez Farías en Oaxaca, Oaxaca; Francisco J. Múgica en Carapan, Michoacán; el monumento A la Patria en Jiquilpan, Michoacán; Belisario Domínguez para la Cámara de Senadores, México, Distrito Federal; La Crucifixión, La Última Cena y La Sagrada Familia en el Templo de la Sagrada Familia, de Culiacán, Sinaloa; Belisario Domínguez en Comitán, Chiapas; y José María Liceaga, en Romita, Guanajuato.

En el extranjero realizó los siguientes trabajos: mosaico y cantera titulado “Maternidad”, en Estocolmo, Suecia; la estatua de Miguel Hidalgo y Costilla para el Jardín Hidalgo en Houston, Texas; y “Águila” en el Valley Federal Savings Bank, de McAllen, Texas.

La obra que le dejó la mayor satisfacción personal fue la de “Los Futbolistas” de la Plaza Brasil, ubicada en el frente al Estadio Jalisco, en la cual “logró el difícil equilibrio de la composición [de] la imponente escultura”.5 También le dejó muy satisfecho el “Morelos” del parque del mismo nombre, la primera escultura ecuestre de Guadalajara.

Entre los múltiples reconocimientos que recibió están en Premio Jalisco en la rama de escultura 1955; el primer premio en el concurso de escultura del gobierno del estado de Jalisco 1958; la insignia José Clemente Orozco 1959; el nombramiento de Hijo distinguido de Guadalajara, por el Ayuntamiento de la ciudad, 1964; la presea Gerardo Murillo por sus 25 años de magisterio universitario 1978; y la medalla del Centenario del muralista José Clemente Orozco, 1983.

Las exposiciones individuales que realizó en su ciudad natal fueron en la Galería Olivetti 1953; en la Galería Gabriel Flores de la Universidad de Guadalajara 1985; en la Galería Jorge Martínez de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guadalajara 1985; la titulada “Miguel Miramontes, escultor. Exposición antológica” en el antiguo Convento del Carmen 2002; y el 15 de septiembre de 2007 se inauguró una exposición de su obra en el Centro Cultural González Gallo de Chapala, Jalisco.

El 12 de febrero de 1991 ingresó como miembro de la Sociedad de Geografía y Estadística de Jalisco.

A partir de 1995 decidió dejar Guadalajara y se estableció en la rivera del Lago de Chapala, donde continuó su labor artística.

El 14 de octubre de 2015 falleció en Guadalajara y fue inhumado en el cementerio Recinto de la Paz, tras recibir el homenaje póstumo en la Galería Espacio Azul del Instituto Nacional de Bellas Artes.

Juicios y testimonios

José Luis Meza Inda: “Y lo llamó Maestro de maestros, y Escultor de escultores, porque de la misma manera que Jorge Martínez Rodríguez, Caracalla, De Lara Gallardo, J. Jesús Mata, Tom Coffeen, y otros igualmente ameritados, lo fueron en sus especialidades estéticas, como formadores de generaciones emergentes, de esa misma manera lo fue Miramontes en su cátedra, pues tras haber sido discípulo y aprendiz nada menos que de escultores de la talla de Elizondo, Olaguíbel, Asúnsolo y Ortiz Monasterio en San Carlos, llegó aquí dispuesto a compartir esa riqueza de experiencias y sabiduría, para fortuna de nuestra ciudad […]”.


Javier Ramírez: “Es uno de los últimos representantes de la corriente nacionalista (en la ‘generación intermedia’ lo ubica la historiadora de arte Lily Kassner, junto con Rómulo Pozo, Francisco Zúñiga, Guillermo Ruiz y Tomás Chávez Morado […]). Fiel a su credo estético que se fundamenta en la figuración de rasgos expresionistas, en su obra se pueden identificar varios temas de carácter popular a los que ha vuelto de manera intermitente. Por su dominio del oficio y destreza técnica se le ha encargado la mayoría de la estatuaria cívica e histórica que hay en los espacios públicos de Guadalajara. También ha hecho imágenes religiosas para la Iglesia católica. En este campo de trabajos por encargo ha realizado retratos particulares y algunas figuras alegóricas, la mayoría en bronce y terracota. Como cabría de esperar, es en la obra personal donde ha creado piezas de un lirismo acotado por lo académico y de gran expresividad que reflejan de manera inequívoca su ideología, alimentada por la llamada escuela mexicana”.


Referencias
  1. Juan Carlos Núñez Bustillos, “Miguel Miramontes Carmona. Escultor”, Público, Guadalajara, 3 de mayo de 2005, p. 2. ↩︎

  2. Arllete Solano y Enrique Vázquez, “Falleció el escultor tapatío Miguel Miramontes Carmona”, Milenio, Guadalajara, 16 de octubre de 2015, p. 29. ↩︎

  3. Guillermo García Bedoy Padilla (ed.), “Guadalajara ciudad de esculturas y monumentos”. El Informador, Guadalajara, 1996, pp. 331-333. ↩︎

  4. Relación en Álvarez, Enciclopedia de México…, tomo 9, pp. 5461-5462; aumentada y actualizada por Bertha Lenia Hernández. “Ingresa a la Sociedad de Geografía el notable escultor M. Miramontes”, El Occidental, Guadalajara, 13 de febrero de 1991. ↩︎

  5. Beatriz García de la Cadena, “El ilustre tallador de hombres insignes”, Público, Guadalajara, 24 de septiembre de 2000, p. 40. ↩︎