Desarrollo histórico (1925-1934)


El 12 de octubre de 1925 Enrique Díaz de León inició su gestión como vigésimo primer rector de la Universidad de Guadalajara.



Inauguración del Observatorio Meteorológico (1925)

El 13 de octubre de 1925 fue inaugurado el Observatorio Meteorológico del Estado, por el secretario de Educación Pública y Bellas Artes José Manuel Puig Casauranc, al frente del cual quedó el presbítero Severo Díaz. Al día siguiente se efectuó la premiación de los concursantes en el combate de flores del anterior lunes, y bajo los auspicios del gobierno del estado de Jalisco y la Universidad, el maestro Julián Carrillo impartió la conferencia sobre el Sonido 13.

Primera sesión del Consejo Universitario

El 15 de octubre de 1925, a las 18:00 horas, en el edificio de la rectoría se celebró la primera sesión del Consejo Universitario,1 ante la presidencia del rector y con la asistencia de los directores de las Escuelas y Facultades universitarias: doctor Juan Campos Kunhardt de la Facultad de Medicina, ingeniero Aurelio Aceves de la Facultad de Ingeniería y de la Escuela Politécnica, profesor Adrián Puga de la Facultad de Farmacia, profesora Catalina Vizcaíno de la Facultad de Comercio, arquitecto Agustín Basave de la Escuela Preparatoria de Jalisco y profesora Irene Robledo García de la Escuela Preparatoria para Señoritas y Normal de Jalisco. El licenciado Ignacio Villalobos de la Facultad de Jurisprudencia no asistió, y fungió como secretario Ramón Delgado.

Se trató sobre el lema y el timbre que debería llevar la correspondencia universitaria. El rector expresó su cambio de opinión en torno del lema “Piensa y trabaja”. El arquitecto Basave apoyó la propuesta del rector, la cual fue aceptada por unanimidad; en lo sucesivo quedaría para la correspondencia dicha frase. Sobre su origen Irene Robledo testimonia:

Hubo grandes debates, fuertes, acalorados, algunos proponían inscripciones en latín, resultó el lema más sencillo; sencillo, hermoso y fundamental; sencillo por sus tres palabras, tres palabras que generalmente leemos con base, pero si nos ponemos a analizarlo, su primera palabra ‘Piensa’, todos sabemos que el mundo es de los que piensan; el que no piensa vegeta, tiene un acervo de conocimientos que repite, pero nada más. Luego el imperativo primero del lema era: “Piensa”, pero el que piensa sin traducir en hechos lo que está pensando, es un demagogo y la demagogia, ustedes saben, levanta discursos, levanta críticas, pero no realiza hechos. Venía luego la segunda parte, a consecuencia de la primera, “Trabaja”, otro imperativo, traducir en hechos lo que estamos pensando; no es característica de todos, todos podemos hablar, todos podemos indicar caminos, todos podemos decir hágase, pero cuántos podemos llevar a la práctica lo que estamos diciendo que se haga.2

Se continuó con los otros asuntos de la sesión. En cuanto al sello universitario el rector dijo que el arquitecto Basave le había sugerido que llevara la inscripción en latín, pero que habiéndose aceptado el texto del lema en castellano, lo propio sería que en igual forma se procediera respecto al sello, por lo que el arquitecto Basave retiró su proposición. Tras la discusión se acordó que llevara el escudo de Guadalajara, y en cuanto a los demás detalles del blasón universitario, el rector comisionó al ingeniero Aceves y al arquitecto Basave para que en la próxima sesión presentaran el proyecto.

El rector suplicó a los directores para que formaran sus respectivos reglamentos, para estudiarlos y darles la sanción correspondiente. El doctor Campos Kunhardt expuso que el artículo 8 transitorio de la Ley Orgánica de la Universidad, para el efecto de no exigir los estudios preparatorios, colocó en igual plano a los dentistas que sufrieron examen para obtener licencia para ejercer, y los que simplemente tienen cinco años de práctica, pero que no han sufrido ninguna prueba y que en su concepto no era justo, por lo que sometían a la consideración del Consejo algunas reformas al citado artículo; leídas éstas, fueron aceptadas, y el rector ofreció tratar este asunto en las esferas gubernamentales.

El mismo doctor Campos expuso que los jefes de clínica tienen mayor recargo de trabajo que en años anteriores, y que por lo tanto estimaba de justicia se les concediera un aumento de sus percepciones. El rector dijo que siendo un asunto de la competencia del Ejecutivo, lo trataría oportunamente con el señor gobernador. También el doctor Campos comunicó que el doctor Francisco Quintero se ofreció para prestar gratuitamente sus servicios como profesor de la carrera odontológica auxiliando al doctor Ramón Córdova, y solicitaba que por lo tanto se le extendiera nombramiento honorario de profesor adjunto. El rector no sólo aprobó la idea, sino que la hizo extensiva a todas las facultades. Además el doctor Campos propuso que se prorrogara el plazo hasta el día último de mes para expedir matrículas, lo cual se aprobó.

El rector rogó a los presentes enviar a la brevedad los programas que se desarrollarían en las facultades; a moción del ingeniero Aceves se reservó este asunto para tratar otros más urgentes. El ingeniero informó que pronto quedarían instalados los talleres de la Escuela Politécnica, y que rogaba al director de la Escuela Libre de Ingenieros que hiciera entrega de los ejemplares de minerales que tenía, para aprovecharlos en la clase de ensayador; el rector ofreció arreglar el asunto. La profesora Vizcaíno preguntó si de los gastos menores se podían imprimir las formas de matrícula, el rector contestó que de momento así se hiciera, pero que en lo sucesivo la rectoría se encargaría de ello. La misma profesora Vizcaíno dijo que muchos estudiantes que debían materias del plan de estudios anterior deseaban examinarse en materias superiores, preguntó que si se accedía a la demanda, se decidió que no, que hicieran examen.

El rector, con fundamento en la Ley Orgánica, autorizó matrícula a los alumnos oyentes, luego comisionó el rector al arquitecto Basave para que presentara dictamen sobre la solicitud de revalidación de estudios de Efraín Castilla. La profesora Robledo solicitó el telescopio de la Escuela Libre de Ingenieros para la clase de Cosmografía, el rector dijo que trataría el asunto.

Sesión del Consejo Universitario del 19 de octubre de 1925

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores. La comisión presentó los modelos para los sellos de la Universidad, los cuales se aprobaron. Luego vinieron los trámites de revalidación de estudios, acordándose que en lo sucesivo la revalidación sería materia por materia, y no en forma global. El rector pidió la formulación de los reglamentos y programas de clases, y comisionó al licenciado Villalobos para formular el reglamento para el régimen interior de la rectoría; él mismo expresó que era conveniente seguir aceptando a los alumnos oyentes, pero nombrándoles lista de asistencia.

Sesión del Consejo Universitario del 24 de noviembre de 1925

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Se inició con los trámites de revalidación de estudios. Se discutió sobre el texto que deberían llevar los títulos universitarios, acordándose suprimir las palabras “por mayoría de votos” o “por unanimidad”, y que se diga simplemente “resultó aprobado”.

Sesión del Consejo Universitario del 4 de diciembre de 1925

Presidida por el rector y con la asistencia de cinco directores. Trámites de revalidación de estudios. El rector propuso la ampliación del calendario escolar, y luego pidió que a los alumnos que aspiraban a la carrera de Jurisprudencia no se les exigiera cursar las clases de Química, Física, Anatomía, Fisiología e Higiene, así se aprobó. También propuso a los presentes que ayudaran a sus respectivos grupos de estudiantes para que su confederación fuera un hecho y una realidad la unidad, ya que estaban muy desorganizados y pidió que se estudiara la forma de ayudarlos.

El arquitecto Basave dio a conocer las bases del concurso para el modelo de los títulos universitarios; se aprobaron. El mismo arquitecto dijo que convendría impulsar entre los estudiantes el deporte, ya que en las universidades europeas y norteamericanas estaba probado que los deportes constituyen un medio efectivo de unión, el rector dijo que ya se habían dado pasos en este sentido.

Sesión del Consejo Universitario del 8 de enero de 1926

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores, fungió como secretario a partir de esta sesión el señor Rafael Rodríguez Soriano. Trámites de revalidación de estudios y de dispensas de cursos. El rector manifestó su deseo de organizar mensualmente conferencias científicas en toda forma, como principio para la creación de la Facultad de Altos Estudios, e informó que ya tenía material suficiente para el primer número del boletín de la Universidad, pero que deseaba que para los números siguientes colaboraran los ahí presentes, ya que el Consejo tendría a su cargo la dirección del boletín.

El 1º de febrero de 1926 el subsecretario de Gobierno encargado del despacho le comunicó al rector de la Universidad que “el C. Gobernador del Estado [José Guadalupe Zuno Hernández], en acuerdo de hoy tuvo a bien disponer el cese en su empleo de Rector de la Universidad de Guadalajara por convenir así a la moralidad pública”.3

Así, el conflicto en Jalisco entre los partidarios del presidente de la república Plutarco Elías Calles y los seguidores del general Álvaro Obregón,4 llevó a la destitución del rector Enrique Díaz de León, quien fue sustituido por Fernando Banda Iturrios, como vigésimo segundo rector.

Una de sus primeras acciones como rector fue enviarle un telegrama al rector de la Universidad Nacional, doctor Alfonso Pruneda, solicitándole que le enviara copia de los planes de estudios y de los reglamentos de las dependencias universitarias, a lo que el doctor Pruneda contestó:

Celebro mucho el propósito de usted de establecer relaciones más estrechas entre ambas Universidades y le reitero lo que públicamente tuve la satisfacción de decir cuándo se restableció esa H. Institución al muy digno cargo de usted, es decir que tanto la Universidad Nacional de México como su Rector, están absolutamente dispuestos a cooperar con la Universidad de Guadalajara, en todo lo que ella crea aceptable esa corporación. 5

Sesión del Consejo Universitario del 25 de febrero de 1926

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores. Trámites de revalidación de estudios. El rector pidió la pronta publicación del boletín de la Universidad y el doctor Campos presentó el Reglamento de la Facultad de Medicina, el cual se aprobó.

Sesión del Consejo Universitario del 16 de marzo de 1926

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Se dio a conocer una carta del cónsul de España en México, donde solicitaba artículos para la revista México, y un intercambio de revistas; se aprobó la petición. Se puso a discusión en lo general el Reglamento interior de la rectoría, presentado por el licenciado Villalobos.

Sesión del Consejo Universitario del 20 de abril de 1926

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Trámites de revalidación de estudios. Se puso a discusión en lo particular el reglamento interior de la rectoría, el cual fue aprobado por unanimidad, con mínimas reformas.

Sesión del Consejo Universitario del 18 de junio de 1926

Presidida por el rector, con la asistencia de siete directores, fungió como secretario Ramón Delgado, ya que Rafael Rodríguez había sido destituido por propiciar el retorno a la rectoría de Enrique Díaz de León. Dictámenes sobre revalidación de estudios. El rector pidió opinión sobre el jurado que debería de nombrarse para el siguiente concurso del diseño de los títulos universitarios, y propuso a los señores Agustín Basave, Ixca Farías y José Guadalupe Zuno; se aprobó la propuesta por unanimidad.

Sesión del Consejo Universitario del 7 de septiembre de 1926

Presidida por el rector y con la asistencia de cinco directores, fungió como secretario Luis Calvillo. Dictámenes de revalidación de estudios y matrículas. El rector nombró al arquitecto Basave para que hiciera el estudio de los diversos proyectos de los reglamentos de las facultades y escuelas, pero el aludido se excusó por exceso de trabajo, se nombró en su lugar a la profesora Robledo, y el rector insistió en que el arquitecto Basave prestara su ayuda.

El 3 de marzo de 1927 renunció a la rectoría “por motivos de salud” el doctor Fernando Banda. El 22 del mismo mes, la renuncia le fue aceptada por el gobernador del estado, licenciado Clemente Sepúlveda, quien el 27 inmediato nombró vigésimo tercer rector al doctor Jesús Delgadillo Araujo.

Renuncia masiva del personal universitario (1927)

A los dos días de su toma de posesión, el rector pidió la renuncia de todos los directores, secretarios y maestros, con el fin de hacer una más cuidadosa selección del personal. Declaró que lograr la autonomía universitaria era necesario, pero que obtenerla sería en forma lenta y difícil.

El 18 de abril nombró director de la Escuela Preparatoria de Jalisco al ingeniero Salvador Ulloa y, al día siguiente, no aceptó la renuncia de los directores de las Facultades de Jurisprudencia, Ingeniería y Escuela Politécnica, Farmacia, Comercio y el Observatorio Meteorológico del Estado. Ya habían sido ratificados en sus cargos los directores de la Facultad de Medicina y de la Escuela de Preparatoria para Señoritas, y de la Normal Mixta.6

Guadalajara durante la Cristiada

En medio de la problemática suscitada por la Cristiada (1926-1929), el 1° de abril de 1927 fueron fusilados en el Cuartel Colorado el abogado Anacleto González Flores y –entre otros– el estudiante de cuarto de Medicina Ramón Vargas González. Al día siguiente se registró el sepelio masivo, en el cual tomaron parte un gran número de universitarios.

Un estudiante de esos días escribió:

Fueron pasando los días aciagos de la Revolución Cristera. Nos llegó la noticia de la aprehensión de nuestro compañero de grupo, Ramón Vargas González, en unión a su hermano Chicho. El primero era más bien alto, pecoso, pelirrojo, de ahí su mote del Colorado […] Con otros detenidos, comentaba la posibilidad de ser muertos y sólo nuestro compañero, optimista, decía que nos les harían nada, que todo era nomás por asustarlos. En la madrugada del nefasto día, un sargento se acerca y pregunta, encarándose con el Colorado: “De los dos Vargas González, ¿quién es el mayor de edad?” “Yo”, responde Ramón. Y figúrese maestro, siguió platicándole el Chóforo [Covarrubias] a don Galdino [Casillas], que los llevaron al paredón a fusilar. Hablando, hablando, le tomó la corbata, y aparentando más excitación de la que tenía, le apretó tanto el nudo que ya le ahogaba, haciéndole exclamar: “¡Oiga, suelte, que si no seremos dos los ajusticiados de esta Escuela!”. 7

Segunda gestión rectoral de Enrique Díaz de León

El 23 de abril de 1927 tomó posesión de la gubernatura del estado de Jalisco Margarito Ramírez, quien de inmediato nombró rector por segunda vez a Enrique Díaz de León (1927-1928).

Sesión del Consejo Universitario del 2 de mayo de 1927

Presidida por el rector, con la asistencia de siete directores. El arquitecto Agustín Basave había sido sustituido al frente de la dirección de la Escuela Preparatoria de Jalisco, por el doctor Ramón Córdova, y fungía como secretario Ramón Delgado. Dictámenes de revalidación de estudios, de exámenes y títulos. La secretaría dio cuenta de una nota de los señores Zuno, Basave y Farías en la que declaraban desierto el concurso para el diseño del modelo del título universitario, y se comisionó a los señores Córdova y Aceves para que estudiaran y dictaminaran sobre el modelo de los títulos.

Sesión del Consejo Universitario del 16 de mayo de 1927

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores. Se puso a discusión el proyecto del reglamento para las facultades y escuelas. Se aprobó sin debate el capítulo i; el artículo 7 del capítulo ii estipulaba que el director, los profesores y los alumnos formarían la junta directiva de la escuela o facultad; el rector recomendó que los consejeros fijaran su atención acerca de la conveniencia o inconveniencia que resultaba de integrar a los alumnos a la junta; el doctor Juan Campos informó que en la Facultad de Medicina a los alumnos se les da voz, pero no voto, pero sólo en caso de interés particular para los estudiantes, pues es bien sabido que los jóvenes no siempre tratan los asuntos con la serenidad que se requiere.

La profesora Irene Robledo –autora del dictamen–, manifestó que al presentar el artículo 7 en la forma dicha, tuvo la idea de que en cada facultad o escuela se reglamentara en particular como mejor procediera. El rector dijo que existía diferencia muy sensible entre la Escuela Normal y la Preparatoria de Jalisco y las Facultades de Jurisprudencia y Medicina, ya que en estas últimas ocurrían frecuentes disensiones entre los estudiantes, lo cual constituía un serio inconveniente, en razón de que los intereses colectivos no siempre quedaban bien representados; propuso que los estudiantes formaran parte de la junta en casos especiales y sólo con voz; el director de escuela o facultad haría la designación de los representantes. Y se continuó la discusión de los demás artículos.

Sesión del Consejo Universitario del 25 de mayo de 1927

Presidida por el rector y con la asistencia de cinco directores. Dictámenes de revalidación de estudios. Se continuó con la discusión del reglamento de la Universidad. El doctor Ramón Córdova propuso el establecimiento de la cátedra de Sociología en la Preparatoria, cuando se presentaran las reformas a la Ley Orgánica de la Universidad.

Sesión del Consejo Universitario del 15 de junio de 1927

Presidida por el rector y con la asistencia de cuatro directores. Se vieron varios dictámenes de revalidación de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 12 de julio de 1927

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Se dio cuenta de la propuesta del ingeniero Aurelio Aceves para los colores de los distintivos: rojo para los estudiantes, azul para los profesores y verde para los miembros del Consejo; se aprobó. El mismo ingeniero Aceves presentó los modelos para los títulos universitarios. Continuó la discusión del reglamento de la Universidad.

Al día siguiente nuevamente sesionó el Consejo, para continuar la discusión del reglamento.

Sesión del Consejo Universitario del 22 de agosto de 1927

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Trataron sobre la equivalencia de estudios de la Universidad con los planes de estudios de la Ciudad de México; las revalidaciones para los títulos de extranjeros y se aprobaron los modelos para los títulos universitarios.

Sesión del Consejo Universitario del 26 de agosto de 1927

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Los profesores Ramón Córdova e Irene Robledo propusieron que se agregaran al Reglamento general de la Universidad las disposiciones referentes a la cultura física, tal como lo pidió el profesor Ignacio Calderón; se aprobó. Se trató lo relativo a las cuotas por inscripciones. Los directores presentaron los proyectos de reformas a los planes de estudios, se aprobaron y el rector ofreció darles forma para presentarlas al Congreso del Estado.

Sesión del Consejo Universitario del 30 de agosto de 1927

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores. Se aprobó la propuesta de cobrar un peso para destinarlo al fomento de la cultura física. Se discutió sobre los exámenes profesionales, se acordó exigir a quienes pretendan obtener un título la mayoría de edad –21 años–, excepto a los normalistas.

El 6 de septiembre el Congreso del Estado decretó las reformas a la Ley Orgánica de Universidad de Guadalajara,8 las reformas básicamente trataron sobre los ajustes del plan de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 16 de febrero de 1928

Presidido por el rector y con la asistencia de cinco directores; el licenciado Silvano Barba –quien había sustituido al doctor Córdova al frente de la Preparatoria de Jalisco– faltó por enfermedad. Se presentaron los dictámenes de revalidación de estudios. El rector informó que el boletín de la Universidad saldría en marzo, y que contendría únicamente legislación, por lo que pidió más colaboraciones a los presentes para los números sucesivos.

Sesión del Consejo Universitario del 25 de mayo de 1928

Presidido por el rector y con la asistencia de cuatro directores. Se presentaron los dictámenes de revalidación de estudios. El rector recomendó a los directores que tuvieran especial cuidado en que se hiciera el cómputo de las faltas de los estudiantes, puesto que eran sensiblemente notorias las inasistencias.

En septiembre del citado 1928 dejó la rectoría el profesor Enrique Díaz de León, y fue sustituido por el vigésimo cuarto rector, el licenciado Silvano Barba González.

Sesión del Consejo Universitario del 24 de septiembre de 1928

Presidida por el rector, con la asistencia de cuatro directores y donde fungió como secretario José Castañeda. Dictámenes de revalidaciones de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 2 de octubre de 1928

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores, entre ellos el nuevo titular de la Escuela Preparatoria de Jalisco, doctor Martiniano Carbajal. Dictamen de revalidación de estudios, y acuerdo para conceder exámenes extraordinarios a aquellos estudiantes que cursaban preparatoria, faltándoles el curso de talleres.

Sesión del Consejo Universitario del 26 de octubre de 1928

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores. Dictámenes de revalidación de estudios

Sesión del Consejo Universitario del 23 de noviembre de 1928

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Dictámenes de revalidación de estudios y petición de exámenes extraordinarios. La profesora Irene Robledo, en su calidad de representante de la Universidad ante la Asamblea Nacional de Enseñanza Secundaria y Preparatoria celebrada en la capital de la república, presentó las conclusiones finales sobre el tema “Relaciones de las escuelas secundarias no federales con la Secretaría de Educación Pública”.

Sesión del Consejo Universitario del 13 de diciembre de 1928

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Dictámenes de revalidación de estudios. Ante las numerosas solicitudes para presentar exámenes extraordinarios, se acordó que a nadie se le concedería. El ingeniero Aurelio Aceves presentó los colores de los distintivos de los estudiantes, a saber: azul y blanco para los de Jurisprudencia, morado y oro para los de Medicina, amarillo y azul para los de la Preparatoria para Señoritas y Normal Mixta; verde y blanco para los de la Preparatoria de Jalisco, azul y rojo para los de la Escuela Politécnica, negro y blanco para los de la Facultad de Farmacia, blanco y lila para los de la Facultad de Comercio, guinda y blanco para los de la Escuela de Odontología, y blanco con seis cuadrilongos rojos para los de la Facultad de Ingeniería.

Sesión del Consejo Universitario del 8 de marzo de 1929

Presidida por el rector y con la asistencia de cinco directores. Dictámenes de revalidación de estudios. Se declaró obligatorio el uso de los distintivos en los actos oficiales de la Universidad; el costo sería de un peso con veinte centavos, y deberían ser pagados en un plazo de treinta días, al término del cual se cobrarían dos pesos.

Sesión del Consejo Universitario del 28 de mayo de 1929

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores. Dictámenes de revalidación de estudios. El rector suplicó a todos los directores que formularan las reformas a los planes de estudios actuales, para ponerlas a discusión.

Sesión del Consejo Universitario del 20 de junio de 1929

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores. Dictámenes de revalidación de estudios.

El 10 de agosto, el gobernador del estado de Jalisco José María Cuellar nombró a Juan Campos Kunhadrt vigésimo quinto rector.

Sesión del Consejo Universitario del 31 de agosto de 1929

Presidida por el rector y con la asistencia de ocho directores, entre ellos el doctor Abel Romo de la Facultad de Medicina, y el presbítero Severo Díaz del Observatorio Meteorológico del Estado, y fungió como secretario Enrique Martínez Ulloa. El rector expuso que el objeto de la sesión era el estudio y la consideración de los grandes problemas que pesaban sobre la Universidad, entre ellos la supresión del primer año en la las Facultades de Jurisprudencia, Medicina y Odontología; expresó la necesidad de mejorar la enseñanza universitaria, conservando por el medio más adecuado los años que se pensaban suprimir, así como seleccionar el cuerpo de profesores entre aquellas personas de rectitud y capacidad.

El doctor Martiniano Carbajal señaló que la supresión aludida era un simple proyecto sin carácter oficial. El rector manifestó que dada la insuficiencia de presupuesto que la Ley de Egresos concede en partidas globales a cada Facultad, debía considerarse como un poderoso motivo para la supresión mencionada, por lo que preguntaba si se suprimían dichos cursos; puesta a votación la propuesta se acordó por unanimidad conservar los cursos completos. El rector puso a consideración la necesidad de cubrir el déficit del presupuesto con una elevación de las cuotas de las matrículas; se aprobó.

El presbítero Díaz presentó un proyecto de organización interior del Observatorio Meteorológico, aumentando a dos mozos el personal y elevando el sueldo del director; se aprobó por unanimidad. Dictámenes de revalidación de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 3 de septiembre de 1929

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores. Se presentaron y discutieron las reformas a los planes de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 7 de septiembre de 1929

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Se dio lectura al proyecto de reformas al plan de estudios de la Facultad de Medicina; se aprobó. El rector indicó que el decreto sobre las cuotas de inscripción ya estaba publicado por el Ejecutivo, con ligeras modificaciones del proyecto presentado por la rectoría.

Sesión del Consejo Universitario del 13 de septiembre de 1929

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Se continuó la presentación y discusión de los proyectos de reformas a los planes de estudios. Y el 19 inmediato, entraron en vigencia dichas reformas.

Sesión del Consejo Universitario del 7 de febrero de 1930

Presidida por el rector y con la asistencia de cinco directores y del secretario de la Escuela Preparatoria de Jalisco, Francisco Saldaña. Se dio lectura al proyecto de reformas al artículo 83 de la Ley Orgánica de la Universidad, presentado por la Secretaría de Estudiantes de Jurisprudencia; después de ligera discusión se aprobó.

Sesión del Consejo Universitario del 2 de marzo de 1930

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores, entre ellos el doctor Ramón Córdova de la Preparatoria de Jalisco. El rector informó que el proyecto de reformas al artículo 83 de la Ley Orgánica de la Universidad había sido remitido al Ejecutivo estatal para su estudio y aprobación. Se dio lectura al proyecto de los cursos de verano.

Sesión del Consejo Universitario del 13 de mayo de 1930

Presidido por el rector y con la asistencia de siete directores. Se puso a consideración la verificación de los exámenes finales de los colegios incorporados, y se facultó al rector para resolver el caso. Dictámenes de revalidación de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 20 de mayo de 1930

Presidido por el rector, con la asistencia de siete directores y el arquitecto Agustín Basave. Se dio lectura al proyecto de los cursos de verano, después de discutido se acordó que se celebraran del 1° de agosto al 5 de septiembre de cada año. Se impartirían Historia de la Filosofía, invitándose al licenciado Antonio Caso; Historia del Pensamiento Filosófico Mexicano, como profesor sería el señor Manuel Martínez Valadez; Historia de la Música, como profesora sería la señorita María Luisa Rolón de Martínez de Sotomayor; Historia de la Literatura Mexicana, como profesor sería el licenciado Agustín Yáñez; y Artes Populares tendría como profesor al señor José Guadalupe Zuno.

Ante las manifestaciones estudiantiles que exigían la reducción de las cuotas de las matrículas, el doctor Juan Campos Kunhardt renunció a la rectoría el 22 de julio, por lo que el gobernador del estado de Jalisco, Ruperto García de Alba, nombró para sustituirlo al vigésimo sexto rector, el ingeniero Lucio I. Gutiérrez Ibarra.

Sesión de Consejo Universitario del 10 de agosto de 1930

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores, además del secretario de la Facultad de Medicina, doctor Abel Romo; fungió como secretario Enrique Martínez Ulloa. Dictámenes de revalidación de estudios. Se remitió para dictamen el escrito de la Secretaría de Industria, Comercio y Trabajo referente al establecimiento de varias cátedras en la Universidad.

El doctor Romo informó que el doctor José Luis Gómez Pimienta –exalumno de la Universidad– había obtenido el primer lugar en un certamen al que habían concurrido los mejores egresados de las escuelas de Medicina del país; se acordó enviarle un telegrama de felicitación. Al final el rector dirigió un breve saludo a los miembros del Consejo, y suplicó le prestaran su valiosa colaboración en los trabajos universitarios.

Sesión del Consejo Universitario del 23 de agosto de 1930

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores, entre ellos los profesores Magdalena Cueva de la Escuela Preparatoria para Señoritas y Normal Mixta, e Ignacio Calderón de la Escuela Preparatoria de Jalisco. Se aprobaron dictámenes de revalidación de estudios, de la reorganización de la Biblioteca Pública del Estado, y de la inclusión de materias relativas a la legislación e higiene obrera en los planes de estudios de la Facultad de Medicina.

Luego se aprobaron reformas al plan de estudios de la Preparatoria de Jalisco, modificándose la denominación de algunas materias. Se reformó el artículo 4 de la Ley Orgánica de la Universidad, en el sentido de que figurara como miembro del Consejo el director de la Escuela Politécnica.

Sesión del Consejo Universitario del 18 de septiembre de 1930

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores, entre ellos el doctor Juan Campos que había reasumido la dirección de la Facultad de Medicina y el ingeniero Manuel Gordillo Velasco de la Facultad de Ingeniería. Se aprobaron las reformas al plan de estudios de la Facultad de Ingeniería. Se aprobó el proyecto de reglamento del artículo 86 de la Ley Orgánica de la Universidad que presentó el doctor Campos.

Enseguida se puso a consideración la solicitud presentada por los estudiantes universitarios, en el sentido de que se rebajaran las cuotas de las matrículas 50%. Tomaron la palabra en contra de la solicitud el doctor Campos y el profesor Calderón, aprobándose por unanimidad que subsistieran las cuotas tal como estaban, condonándolas a los alumnos notoriamente insolventes, que hubieran obtenido calificaciones superiores.

Sin embargo, los estudiantes se inconformaron y organizaron una manifestación, y lograron finalmente reducir las cuotas de las matrículas 50%, exclusivamente en las escuelas profesionales. Luego el gobierno del estado se comprometió a establecer cien becas para estudiantes pobres.9

Sesión del Consejo Universitario del 30 de octubre de 1930

Presidida por el rector, con la asistencia de seis directores, entre ellos el profesor Enrique Díaz de León de la Escuela Politécnica y el secretario de la Facultad de Medicina doctor Abel Romo. El secretario de la Universidad Martínez Ulloa dio lectura al dictamen de la Preparatoria de Jalisco en el sentido de que se suspendiera la incorporación a las escuelas particulares a esta Universidad. Hicieron uso de la palabra a favor del dictamen los profesores Díaz de León y Calderón, apoyaron su argumentación en la carencia de facultades legales de la rectoría para otorgar dichas incorporaciones.

En contra habló el licenciado Villalobos, quien expresó que las incorporaciones debían entenderse dentro de las labores de extensión universitaria, que siendo uno de los fines de la Universidad propugnar por la enseñanza por todos los medios posibles, cumpliría su cometido incorporando las preparatorias particulares. Se pasó el dictamen a votación, siendo aprobado por cuatro votos a favor por dos en contra. Luego se vieron los dictámenes de revalidación de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 16 de noviembre de 1930

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Dictámenes de revalidación de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 21 de noviembre de 1930

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Se aprobó el establecimiento de un jardín de niños, dependiente de la Escuela Preparatoria para Señoritas y Normal Mixta. Dictámenes de revalidación de estudios. El rector informó que el gobernador del estado, Ruperto García de Alba, expidió un decreto facultando a la Universidad para incorporar escuelas particulares, y también la autorizaba para formular el reglamento respectivo, para lo cual se comisionó a los señores Díaz de León, Villalobos y Calderón.

Sesión del Consejo Universitario del 10 de enero de 1931

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores. Se negó la solicitud por falta de fondos de la Sociedad de Estudiantes de Medicina, para que la rectoría concediera 700 pesos para sufragar los premios y la impresión de las tesis de los estudiantes premiados en el concurso que promovía la propia Universidad. Se aprobó la solicitud de la Federación de Estudiantes de Jalisco sobre la admisión de un representante de los estudiantes al Consejo Universitario, siempre que hubiera asuntos de importancia para el núcleo estudiantil. Dictámenes de revalidación de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 10 de febrero de 1931

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores. Se comisionó al profesor Calderón para que estudiara la petición del señor Ramón V. Rivera para establecer una sociedad de padres de familia en la Preparatoria de Jalisco. Dictámenes de revalidación de estudios. A moción del doctor Campos se suspendió el proyecto del reglamento de incorporación de escuelas particulares.

Sesión del Consejo Universitario del 12 de febrero de 1931

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores. Se dio lectura a la credencial extendida por la Federación de Estudiantes de Jalisco a favor de los señores Rafael Estrada y Javier Vivanco, acreditándolos como representantes de los estudiantes ante el Consejo Universitario.

Luego se procedió a la discusión del proyecto de reglamentación del artículo 2 de la Ley Orgánica de la Universidad; se aprobó el proyecto en lo general. El licenciado Villalobos pidió que se modificara el artículo 6, suprimiendo la inscripción de los profesores de cada materia, por ser imposible y poco práctica, y por dificultar la incorporación de escuelas particulares aumentando exageradamente el número de requisitos. El profesor Calderón expresó que la inscripción podía considerarse en dos aspectos: el de la inscripción propiamente dicha y el de la retribución económica, que para lograr una inscripción efectiva era necesario todo lo dispuesto por el artículo 6, y que con lo que se refería a la retribución, estaba de acuerdo en que se estableciera bajo otras bases. El profesor Díaz de León argumentó que creía innecesaria la inscripción tal como estaba planteada. Los estudiantes Estrada y Vivanco propusieron modificaciones que no se tomaron en consideración; se aprobó el artículo por unanimidad. El artículo 7 se modificó en el sentido de que la cantidad destinada a pagar la inscripción de escuelas sería de veinticinco a ciento cincuenta pesos, a juicio del rector y dependiendo del número de estudiantes.

El estudiante Estrada pidió que se aumentara el número de los representantes estudiantiles; se aprobó por unanimidad.

Visita de Pascual Ortiz Rubio (1931)

El 28 de febrero de 1931 el presidente de la república, Pascual Ortiz Rubio, visitó Guadalajara con motivo de la toma de posesión del gobernador del estado, Ignacio de la Mora. Durante su estancia en la ciudad visitó la Escuela Politécnica, acompañado del secretario de Educación Pública, Narciso Bassols, y del presidente del Partido Nacional Revolucionario, Lázaro Cárdenas; fueron recibidos por el director del establecimiento, Enrique Díaz de León, quien en su discurso de bienvenida explicó la importancia de la educación técnica:

La Escuela Politécnica es, de todos los establecimientos universitarios del Estado, el más genuinamente hijo de los tiempos que corren, porque las facultades profesionales y las escuelas preparatorias que les anteceden, son centenarias, nacida apenas no pudo seguir en ascenso ninguna trayectoria, porque diversas circunstancias dificultaron su impulso. La génesis de la escuela fue guiada por la idea de formar obreros técnicos sobre bases científicas, creando carreras cortas, es decir, formando una especie de universidad popular en beneficio de las clases trabajadoras […]10

Luego explicó las razones por las cuales todos los estudiantes de las preparatorias debían asistir a los talleres de la Escuela Politécnica:

Desde luego coloca al educando en el caso de escoger las disciplinas que más se acomoden a sus inclinaciones y facultades, bien sean las austeras de la ciencia o las que se refieren al ingenio o la imaginación. Por otra parte, todos sabemos que el estudiante muchas veces no puede seguir carreras largas. Si las corta, ya puede contar con un modus vivendi, ya será productor y no parásito. Pero, aparte de todo esto, y quizá sobre todo, se trató de establecer una comunicación más íntima, entre el obrero y el joven que mañana será hombre de ciencia, para que vean, la visión común de sus destinos, la similitud de su función social. Ellos sabrán que son, por ser el pensamiento creador y el trabajo fecundo, la sal de la tierra, en el sentido alto y noble que daba Jesús a esa palabra.11

Sesión del Consejo Universitario del 27 de abril de 1931

Presidida por el rector, con la asistencia de cinco directores, y fungió como secretario B. Núñez. Dictámenes de revalidación de estudios y petición de supresión de exámenes de algunas asignaturas en la Preparatoria de Jalisco, la cual se negó.

Sesión del Consejo Universitario del 9 de junio de 1931

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores, entre ellos el doctor Jesús Delgadillo Araujo de la Facultad de Medicina. Se dio lectura a la solicitud del director del Instituto de Ciencias, jesuita José de Jesús Martínez, con el fin de incorporar dicho Instituto a la Universidad, se aprobó en virtud de que el solicitante manifestó estar conforme en sujetarse a las prescripciones reglamentarias.

Se dio a conocer un oficio del secretario de Educación Pública al rector, sobre la solicitud de reconocimiento de estudios de la Escuela Preparatoria Manuel López Cotilla de carácter federal, en el sentido de que los estados de la república tenían todo el derecho para legislar en el ramo de educación. Se enviaría un oficio de agradecimiento al secretario de Educación Pública.

A mediados de 1931, el ambiente que privaba en la Universidad era de gran incertidumbre:

Dado que influía al cambio natural de rector, los estudiantes continuaban presionando con sus demandas académicas; la crisis económica no cesaba y los rumores sobre cierre de escuelas y el despido de profesores era el pan de cada día; la frecuente carencia de materiales básicos en los talleres y laboratorios hacía casi imposible el funcionamiento de éstos.12

El 3 de julio, el gobernador del estado, Ignacio de la Mora, nombró al licenciado Saturnino Coronado Organista como vigésimo séptimo rector.

Demandas estudiantiles (1931)

El rector Coronado tomó posesión al día siguiente de su nombramiento, e inmediatamente recibió las demandas de la Federación de Estudiantes de Jalisco, las cuales consistían en la reforma del estatuto universitario –el cual consideraban inadecuado e imperfecto–; la participación estudiantil en el gobierno universitario; la modificación de los planes de estudios y la remoción de profesores incapaces; la promoción a los cursos superiores inmediatos; y la institución de la afiliación automática de los alumnos a las sociedades estudiantiles.

El nuevo rector no contestó a los estudiantes y

[...] se concretó a continuar con la rutina administrativa de sus antecesores, lo que le valió que en torno de la máxima autoridad se generaran rumores de que era un persignado y no tenía la mínima intención y capacidad para llevar la casa de estudios al nivel que reclamaban los tiempos. Su respuesta fue la de negar la imputación de tendencia religiosa que se le hacía, aseverando que el origen de los ataques procedía de algún grupo resentido que no había alcanzado algún favor. Que haría cumplir la Ley Orgánica al pie de la letra, con lo que probaría no tener alianza con ninguna agrupación religiosa. 13

Sesión del Consejo Universitario del 31 de agosto de 1931

Presidido por el rector y con la asistencia de seis de directores. Dictámenes de revalidación de estudios. Se acordó la incorporación del Instituto de Ciencias a la Universidad. Se presentó el trabajo del profesor Calderón sobre las medidas disciplinarias y administrativas y se distribuyeron las copias del mismo para su estudio.

Se dio a conocer un oficio del director de la Biblioteca Pública del Estado, en el cual comunicaba al Consejo la solicitud del señor Fortino Jaime para publicar el libro cuarto de la Crónica Miscelánea de la Sancta Provincia de Xalisco de fray Antonio Tello, que permanecía inédito; se acordó, a propuesta del rector, comisionar al secretario Núñez para que se entrevistara con el director de la Biblioteca Pública del Estado, a efecto de investigar si existía algún inconveniente legal para proceder a la publicación de la citada obra.

Sesión del Consejo Universitario del 4 de septiembre de 1931

Presidido por el rector y con la asistencia de seis directores. Dictámenes de revalidación de estudios. Se aprobó el proyecto de plan de estudios del Departamento de Comercio, anexo a la Escuela Preparatoria de Jalisco. El rector hizo la petición verbal a nombre de los estudiantes para que pudieran tener representantes en el Consejo Universitario, se aprobó concediéndoles el derecho de voz, pero sin voto.

Tercera gestión rectoral de Enrique Díaz de León (1931-1933)

El 14 de septiembre de 1931 el gobernador del estado, Juan de Dios Robledo, nombró nuevamente rector de la Universidad a Enrique Díaz de León.

Sesión del Consejo Universitario del 19 de septiembre de 1931

Presidido por el rector y con la asistencia de cinco directores, entre ellos el ingeniero Aceves de Ingeniería y el doctor Córdova. Dictámenes de revalidación de estudios y su reglamentación.

Sesión del Consejo Universitario del 24 de septiembre de 1931

Presidido por el rector, con la asistencia de siete directores, entre ellos la profesora Ignacia Encarnación de la Preparatoria para Señoritas y Normal Mixta, y el licenciado Ignacio Jacobo Magaña de Jurisprudencia, y fungió como secretario Ramón Delgado. Dictámenes de revalidación de estudios.

El rector hizo uso de la palabra y manifestó que dadas las condiciones de la época, era urgente tomar medidas que tendieran a garantizar la eficiencia de la enseñanza en los planteles universitarios, por lo que emitió el siguiente boletín:

El nombramiento del personal docente de la Universidad, ha ocasionado cada vez que hay cambio de gobierno o de rector lamentable pérdida de tiempo y trastornos serios en la marcha de la institución. Personas no sólo incompetentes, sino en ocasiones, de manifiesta inconveniencia, se presentan amparadas en recomendaciones de todas especies, pretendiendo clases y puestos destinados por la ley por la institución para quienes puedan ser realmente maestros de la juventud. Hay casos de verdadero cinismo por cuanto se refiere a la cuantía de las pretensiones. Por desgracia no siempre se tiene la entereza de desechar de plano esas peticiones, o circunstancias especiales hacen que se las oiga en detrimento del buen nombre de la Universidad.

De no poner remedio a esto, es seguro que la institución llegaría a ser tan sólo fábrica de profesionistas impúdicos, ganapanes sin decoro con presunciones de intelectuales. El Estado, gasta anualmente una suma considerable en el sostenimiento de la Universidad y es un deber elemental de quienes lo servimos, hacer que esas inversiones correspondan a un fin útil. Precisa, pues, corregir el mal que apunto. Para ello la rectoría a mi cargo está estudiando un proyecto de reglamentación de oposiciones para las diversas clases que forman los planes de estudio de facultades y escuelas [....]14

Por lo anterior, rogaba a los directores Delgadillo, Jacobo y Calderón que aceptaran el encargo de presentar el proyecto de reglamentación, en la inteligencia de que en su concepto no debía incluirse en la reglamentación general a aquellas clases que por naturaleza debían quedar bajo el control del criterio oficial, para que en la práctica no sufriera menoscabo la ideología de la revolución; así se aceptó. Luego se trataron asuntos relativos a los exámenes profesionales y medidas disciplinarias.

Sesión del Consejo Universitario del 29 de octubre de 1931

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores. El doctor Delgadillo dio lectura al proyecto de reglamento de exámenes profesionales de la Facultad de Medicina, que consideraba dos actos: uno teórico y otro de las clínicas; así se aprobó. El rector comisionó a los señores Calderón y Córdova para que hicieran una visita al licenciado Jacobo que se encontraba enfermo.

Sesión del Consejo Universitario del 19 de noviembre de 1931

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Se dio cuenta de una nota del doctor Córdova, detallando cuáles eran los planteles oficiales de otros estados de la república que, en forma semejante a los establecimientos de la Universidad, tenían regularizados sus estudios de preparatoria y que por lo tanto se estaba ante el caso de que fueran revalidados los estudios a sus alumnos.

El mismo doctor Córdova propuso que se construyera en terrenos del Parque Agua Azul un pabellón para servicios sociales, tanto de los estudiantes como de sus familiares; se pasó el proyecto a comisión. Se continuó con las cuestiones de exámenes extraordinarios y de medidas disciplinarias.

Sesión del Consejo Universitario del 20 de enero de 1932

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores. Se procedió a la revalidación de estudios, negándose a los realizados en los colegios particulares, no incorporados. El licenciado Jacobo presentó el reglamento de exámenes profesionales de la Facultad de Jurisprudencia.

Sesión del Consejo Universitario del 4 de marzo de 1932

Presidida por el rector y con la asistencia de cinco directores. Dictámenes de revalidación de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 14 de abril de 1932

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores y dos representantes estudiantiles de la Federación de Estudiantes de Jalisco. El rector informó que dio licencia al secretario Ramón Delgado, designando para sustituirlo a José Guadalupe Mata. Dictámenes de revalidación de estudios. El rector pidió informes a los directores sobre los avances en la impartición de los cursos.

Sesión del Consejo Universitario del 15 de junio de 1932

Presidida por el rector y con la asistencia de cuatro directores. Dictámenes de revalidación de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 20 de agosto de 1932

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores y dos representantes estudiantiles. El rector explicó que el objeto de la reunión era la restricción de las matrículas en las facultades, en vista de las dificultades económicas que pasaba el gobierno del estado, y para que la Universidad continuara sosteniendo su integridad. Basado en la idea del rector, el doctor Córdova presentó un proyecto sobre los requisitos que se deberían observar para obtener la matrícula en la Preparatoria de Jalisco, entre otros puntos se disponía que el número de estudiantes por cada grupo de primero debía ser cincuenta; se aprobó elevando el número a sesenta. El representante estudiantil pidió que se pusieran menos restricciones a la matrícula escolar. El rector indicó la imposibilidad de atender grupos numerosos de sesenta a setenta estudiantes, y que además el facultado para marcar el número de estudiantes era el director de cada plantel.

Sesión del Consejo Universitario del 6 de septiembre de 1932

Presidida por el rector y con la asistencia de cuatro directores. Se aclaró que los directores sólo tenían facultad para el arreglo de matrículas de los oyentes, y no de la matrícula en general. Dictámenes de revalidación de estudios. El rector citó a los directores para el día siguiente, para la recepción y presentación del profesor Enrique Roger de la Universidad de París. Se discutió y aprobó el reglamento para la incorporación de escuelas comerciales a la Universidad.

Sesión del Consejo Universitario del 14 de septiembre de 1932

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. El rector propuso que fuera reformado el artículo 2 de la Ley Orgánica de la Universidad, el cual se refería a la incorporación de escuelas particulares, señalando como razones sustanciales la solidaridad que debía protestar la Universidad a los gobiernos federal y estatal, y además la falta de correspondencia de parte de los colegios incorporados que de distintos modos habían violado las reglamentaciones oficiales; con ligeras variantes se aprobó la modificación.

Se vieron las solicitudes de incorporación del Colegio López Cotilla, Colegio Internacional y el Colegio Italiano, y se negó la incorporación al Instituto de Ciencias.

Sesión del Consejo Universitario del 20 de octubre de 1932

Sesión del Consejo Universitario del 10 de febrero de 1933

Presidida por el rector y con la asistencia de cinco directores. Dictámenes de revalidación de estudios. El profesor Calderón presentó el dictamen sobre la incorporación de estudios del Instituto de Ciencias, el cual se rechazó por carecer la mencionada institución de los elementos necesarios para su funcionamiento.

En marzo el director de la Escuela Nacional Preparatoria, licenciado Vicente Lombardo Toledano, impartió en la Escuela Preparatoria de Jalisco un ciclo de conferencias sobre “Historia del pensamiento positivista” e “Historia del Derecho Obrero”, lo cual significó para los adversarios del rector Díaz de León la revelación pública de su tendencia ideológica izquierdista.

Sesión del Consejo Universitario del 6 de junio de 1933

Presidida por el rector, con la asistencia de cuatro directores, y fungió como secretario Ignacio Calderón, ya que su predecesor José Guadalupe Mata había sido cesado el 4 de marzo anterior. El rector participó a los presentes que el principal motivo de la sesión era dar a conocer la convocatoria para la celebración del Primer Congreso de Universitarios Mexicanos, que se verificaría la primera quincena de septiembre en la Ciudad de México; se pasó copia de la convocatoria para formular la ponencia de la Universidad. Dictámenes de revalidación de estudios.

Génesis del Primer Congreso de Universitarios Mexicanos (1933)

El rector de la Universidad de Guadalajara venía impulsando la celebración del Primer Congreso de Universitarios Mexicanos, e incluso Abel Mercado Martínez afirma: “[...] Fue la primera institución que propuso que se llevara a cabo”,15 documenta su aseveración con la carta del rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Roberto Medellín, fechada el 15 de diciembre de 1932, al citado Díaz de León, a quien le escribió:

El profesor [...] durante su visita a esa ciudad. En el informe rendido [...] hace notar la sugestión que se sirvió usted hacerle acerca de la conveniencia de que se organice un congreso de universidades mexicanas, que habría de celebrarse en ésta Ciudad de México [...].16

Sesión del Consejo Universitario del 25 de agosto de 1933

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores, entre ellos el ingeniero Jorge Villaseñor de la Escuela Politécnica. El rector preguntó a los presentes si tenían que hacer algunas observaciones a la ponencia que presentaría la Universidad al Congreso de Universitarios Mexicanos, a lo que contestaron que no, por lo que fue aprobada íntegramente. La ponencia analizaba las actividades de toda universidad moderna, a saber: la enseñanza de las profesiones, la integración de la cultura y lo referente a la investigación científica. Reconocía que hasta el presente las universidades sólo se habían limitado a desarrollar la primera y con deficiencias indudables, proponía la creación de nuevas profesiones y reformas a las facultades clásicas y concluía dedicando un capítulo a la educación física.

Se continuó con la sesión del Consejo, con el acuerdo de restringir la matrícula,y se trataron asuntos de exámenes extraordinarios y de revalidaciones de estudios.

La delegación de la Universidad al Congreso de Universitarios la integraron el rector Enrique Díaz de León; el doctor Ramón Córdova, director de la Preparatoria de Jalisco; el licenciado Ignacio Jacobo, director de la Facultad de Jurisprudencia; el doctor Miguel Baeza, subdirector del Hospital Civil; y los profesores Alberto Terán y Saúl Rodiles.

Inauguración del Primer Congreso de Universitarios Mexicanos (1933)

El 8 de septiembre de 1933 en la Escuela Nacional Preparatoria de la Ciudad de México, el presidente de la república, Abelardo L. Rodríguez, inauguró el Primer Congreso de Universitarios Mexicanos, y le correspondió al rector de la Universidad de Guadalajara Enrique Díez de León pronunciar el discurso oficial, en el cual señaló:

Para que la universidad sea un verdadero órgano superior de cultura, un verdadero poder espiritual, precisa que esté inspirada por una filosofía. Es la palabra insospechable y autorizada de Augusto Comte la que dijo hace ya casi un siglo, que es condición indispensable para que un cuerpo docente se convierta en poder espiritual, la de obrar inspirado por una filosofía.

La Universidad de Guadalajara sostiene que nuestra posición ideológica tiene que ser de izquierda, porque de otra suerte, la universidad mexicana estaría descentrada, desvinculada del momento en que vivimos. La vida nacional se desenvuelve íntegra bajo el soplo de un anhelo, de una suprema aspiración, tendiente a establecer en México el beneficio de los más. Sostenemos, aún a riesgo de que se nos juzgue radicales en demasía, que debemos estar preparados para el dominio de la justicia social en el que creemos y cuyo advenimiento esperamos optimistas.17

El Congreso se llevó a cabo en varias mesas de discusión, en la número dos que presidió el licenciado Vicente Lombardo Toledano se analizó la ponencia presentada por la Universidad de Guadalajara, cuyas propuestas prácticamente se aceptaron en su totalidad, las cuales coincidían a grandes rasgos con las de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Polémica Caso-Lombardo

La conclusión tercera del Congreso disponía que

las enseñanzas que forman el plan de estudios correspondientes al bachillerato, obedecerán al principio de la identidad esencial de los diversos fenómenos del universo, y rematarán con la enseñanza de la filosofía basada en la naturaleza.

La historia se enseñará como la evolución de las instituciones sociales, dando preferencia al hecho económico como factor de la sociedad moderna; y la ética, como una valoración de la vida que señale como norma para la conducta individual el esfuerzo constante dirigido hacia el advenimiento de una sociedad sin clases, basada en posibilidades económicas y culturales semejantes para todos los hombres.18

La cual fue refutada por el doctor Antonio Caso, con el siguiente proyecto:

Primera base. La Universidad de México es una comunidad cultural de investigación y enseñanza; por tanto, jamás preconizará oficialmente, como persona moral, credo alguno filosófico, social, artístico o científico.

Segunda. Cada catedrático expondrá libre e inviolablemente, sin más limitaciones que las que las leyes consignen, su opinión personal filosófica, científica, artística, social o religiosa.

Tercera. Como institución de cultura, la Universidad de México, dentro de su personal criterio inalienable, tendrá el deber esencial de realizar su obra humana ayudando a la clase proletaria del país, en su obra de exaltación, dentro de los postulados de la justicia, pero sin preconizar una teoría económica circunscrita, porque las teorías son transitorias por su esencia, y el bien de los hombres es un valor eterno que la comunidad de los individuos ha de tender a conseguir por cuantos medios racionales se hallen a su alcance.

Cuarta. La Universidad procurará de preferencia discutir y analizar, por medio de sus profesores y alumnos, los problemas que ocupen la atención pública, y cada individuo será personalmente responsable de las opiniones que sustente. Para la realización de esta actitud sólo se exigirá previamente, a juicio de la Academia de Profesores y Alumnos respectiva, que sea idóneo intelectualmente con el conducto universitario de que trata.

Por último, y como prueba de la absoluta amplitud de criterio que creo haber alcanzado en la redacción de estas bases, por encima de todo sectarismo, diría: es libre la inscripción en las cátedras de la Universidad. Cada alumno hará sus estudios bajo la dirección del profesor que eligiere, entre los catedráticos que presten sus servicios en la enseñanza de una misma asignatura.19

Estas dos posiciones originaron la célebre polémica Caso-Lombardo, que en Guadalajara se tornó en un conflicto estudiantil de grandes proporciones y consecuencias.

Sesión del Consejo Universitario del 3 de octubre de 1933

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores. Dictámenes de revalidación de estudios y reincorporaciones de estudios de colegios particulares.

Inicio del conflicto estudiantil (1933)

El 4 de octubre de 1933 en un editorial de El Informador titulado “La Universidad Marxista” se calificó de prorruso al Congreso de Universitarios Mexicanos y a la delegación que había participado por Guadalajara; la publicación al final expresaba:

Y lo peor de esa actitud rebelde de los universitarios, es que según lo anuncia un diario de la capital, va a ser nuestra Universidad, es decir, la de Guadalajara, la que dé el primer paso de rebelión contra las instituciones que nos rigen, entrando de lleno en la enseñanza bolsheviki [sic].20

A lo que el rector Enrique Díaz de León contestó:

[…] No es cierto que la Universidad vaya a dar, como lo insinuaba El Informador de ayer, el primer paso de rebelión contra las instituciones que nos rigen, entrando de lleno a la enseñanza bolchevique. Ni la declaratoria del Congreso de Universitarios Mexicanos, ni la ponencia de la Universidad de Guadalajara, tienen ni han tenido nunca, el propósito de convertir a México en una sucursal de Rusia, sería no sólo imbécil, sino ridículo pensarlo siquiera.21

Entonces las posiciones de los estudiantes se polarizaron aún más, entre reformistas y contrarreformistas. Los primeros se aglutinaron en la Federación de Estudiantes de Jalisco, y los segundos se integraron inicialmente en el Comité Pro-Laicismo. La prensa nacional señalaba como autores intelectuales de los contrarreformistas a los estudiantes Alberto Arce y Salvador Torres.

Los desmanes estudiantiles empezaron, y a consecuencia del malestar que se percibía en las escuelas universitarias, el 15 de octubre renunciaron a sus cátedras en la Facultad de Derecho los profesores Efraín González Luna de Derecho Civil, Juan R. Cárdenas de Derecho Romano, Emiliano Robles Gil de Derecho Civil, José Luis Herrera de Derecho Constitucional, José Guadalupe Zuno de Legislación Industrial Obrera, J. Cástulo Topete de Sociología, Arnulfo Villaseñor de Derecho Administrativo, Julio Acero de Procedimientos Penales, Andrés B. Núñez de Derecho Civil, Ignacio Villalobos de Procedimientos Civiles Estatales, Ignacio Padilla de Procedimientos Civiles Federales, J. Santos Mourett de Derecho Civil, entre otros. Luego de unos días, el rector sólo aceptó la renuncia de los licenciados González Luna, Robles León, Mourett y Núñez. 22

Luego de que la Federación de Estudiantes de Jalisco, en sesión extraordinaria, pidió a la rectoría que expulsara a los líderes del movimiento contrarreformista, los acontecimientos se precipitaron.

Así, la mañana del 23 de octubre inició la huelga estudiantil en la Escuela Preparatoria de Jalisco con la divulgación del manifiesto, en el cual se planteaba

que a raíz del Congreso de Universitarios Mexicanos se pretendió implantar el marxismo en la enseñanza superior, lo que ocasionó un debate nacional, en el que toca a los jaliscienses externar su opinión, que en síntesis afirma que mientras la universidad subsista en un régimen capitalista su enseñanzas tendrán que estar acordes al mismo, por lo que consideraban la reforma una farsa y se solidarizaron con el movimiento universitario del Distrito Federal, con la izquierda estudiantil cubana y solicitaron la destitución del licenciado Vicente Lombardo Toledano y el rector Enrique Díaz de León [...]

Sus propuestas concretas eran:

Libertad de cátedra, rebaja de las matrículas en un 75% y en exámenes extraordinarios un 59%, aumento del acervo en la biblioteca, participación del gremio estudiantil en el Consejo Universitario en forma paritaria y en los Consejos de Escuela, desconocimiento de la Federación de Estudiantes Universitarios, autonomía universitaria, establecimiento de la casa del estudiante pobre, creación del Instituto Agropecuario y del Instituto de Cultura y Deporte e incremento de salarios a los profesores para exigir eficiencia de conocimientos. El Informador, 25 de octubre de 1933.23

Una vez dado a conocer el manifiesto, inició una marcha por las principales calles del centro de la ciudad, en la cual participaron los estudiantes de la Preparatoria de Jalisco y de la Facultad de Derecho. La encabezaban los estudiantes Enrique Pardo, Francisco Muñoz, Rodolfo Pérez, Jesús García y Ramón Barba Rubio.24

Al llegar a la rectoría –ubicada entonces en el antiguo edificio de la Real Universidad–, los estudiantes tumultuariamente exigieron la presencia del rector Díaz de León, quien luego se presentó. Entonces el estudiante Enrique Pardo en un discurso le exigió su renuncia, a lo cual se negó y enseguida se dirigió al Palacio de Gobierno.

En tanto los manifestantes ingresaron al edificio de la rectoría, donde quemaron documentos de la Federación de Estudiantes de Jalisco. Más tarde se presentó el secretario general de Gobierno, Carlos Guzmán, quien los conminó a que se portaran con seriedad. A lo que los estudiantes respondieron con la presentación de sus demandas. Como el representante gubernamental no pudo persuadir a los estudiantes de que se retiraran a sus casas, se pidió ayuda a las autoridades militares y se acuartelaron las tropas… Mientras, los estudiantes huelguistas se posesionaron del edificio de la rectoría.

Para entonces se había integrado un Comité General de Huelga, con los estudiantes Enrique Pardo Pulido, Jorge Gómez Collaso, Rodolfo Pérez Plascencia, Alfredo García, Gilberto Arce, Agustín Pineda, Jorge Garabito y José Hernández, entre otros.

El movimiento estudiantil se extendió a las Escuelas Normales de Señoritas y de Varones, a las Facultades de Comercio y de Ingeniería, en tanto los estudiantes de la Facultad de Medicina se mantenían a la expectativa.

Por su parte, el rector Díaz de León dio su versión de los hechos:

Un pequeño grupo de muchachos de Preparatoria, soliviantados por gente de filiación clerical y comunista (curiosa mescolanza), se dedicó hoy a hacer escarceos de rebelión en un motín estéril e intranscendente, recorriendo algunas calles de la ciudad, lanzando gritos y repartiendo un manifiesto anónimo enderezado en contra del suscrito y en el que piden diversas cosas, no sólo inconexas, sino contradictorias. Los manifestantes se dirigieron a la Rectoría, capitaneados por cuatro o cinco agitadores profesionales y seguros de su impunidad (la Rectoría no cuenta, como es natural ni con soldados ni con gendarmes), hicieron la declaratoria de que se posesionaban del edificio en el que cometieron algunos actos de violencia.

El motín, no sólo no ha sido secundado por la mayoría de los estudiantes de la Universidad de Guadalajara, sino condenado expresamente por diversas agrupaciones estudiantiles que integran la masa escolar […]25

Sesión extraordinaria del Consejo Universitario del 24 de octubre de 1933

El rector convocó a sesión extraordinaria al Consejo Universitario para analizar la situación provocada por el conflicto estudiantil. La sesión se celebró en la Facultad de Medicina y se acordó apoyar al rector y pedir la intervención del gobernador del estado, Sebastián Allende.

La noche del mismo día 24, la Federación de Estudiantes de Jalisco celebró un mitin frente al Teatro Degollado, e integró el Comité Antihuelga que presidió Jesús Serratos.

Represión gubernamental al movimiento estudiantil (1933)

Al día siguiente, 25 de octubre, la Confederación Nacional de Estudiantes desconoció a la Federación de Estudiantes de Jalisco, y dio su apoyo a los huelguistas quienes por la noche fueron desalojados del edificio de la rectoría, por una sección del 34 regimiento al mando del general Manuel Limón. Se detuvieron a 47 estudiantes, quienes fueron consignados ante las autoridades civiles, luego fueron liberados, tras haber sido identificados por el rector.

El 26 de octubre los estudiantes contrarreformistas se reunieron en la Plaza Agustín Rivera, y se posesionaron de la Escuela Preparatoria de Jalisco, y nuevamente fueron desalojados por las fuerzas militares. Se reorganizaron en la Facultad de Medicina para realizar una marcha que concluyó frente al Palacio de Gobierno, donde pidieron la presencia del gobernador del estado Sebastián Allende, quien se presentó y les pidió deponer su actitud: “Así pues –expresó– si ustedes no vuelven a clases, si no pueden o no quieren atender las insinuaciones del gobierno, muy a mi pesar me veré en la necesidad de tomar medidas radicales, según lo exijan las circunstancias”.26

Al concluir la intervención del gobernador, los estudiantes se dirigieron al edificio de la rectoría, donde desarmaron a los agentes que lo custodiaban. Y nuevamente el gobernador pidió la intervención del ejército y fueron hechos prisioneros 155 estudiantes.

Cuarta clausura de la Universidad (1933)

El 28 de octubre el gobernador Sebastián Allende envió un proyecto de ley al Congreso del Estado de Jalisco, mediante el cual pedía que se le facultara para clausurar la Universidad por el tiempo que considerara necesario.

Por el decreto número 3,857 los diputados aprobaron, sin discusión:

  1. Se faculta al Ejecutivo del Estado para que por el tiempo que juzgue conveniente, clausurara las Escuelas y Facultades de la Universidad de Guadalajara, exceptuándose la Escuela Politécnica, la Escuela Práctica anexa a la Normal y su Jardín de Niños y la Escuela Nocturna.
  2. Las escuelas y demás dependencias universitarias quedarán a cargo del Ejecutivo estatal, a quien se le faculta para reglamentar su funcionamiento.
  3. También se faculta al Ejecutivo para que el presupuesto de egresos que estaba destinado a la Universidad, se aplique íntegramente al fomento de la instrucción primaria de los campesinos y obreros, de sus cooperativas y a impulsar las pequeñas industrias y a la adquisición de laboratorios, maquinaria y demás objetos que demanden los servicios de la Escuela Politécnica.
  4. Y los fondos universitarios pasarán de la Tesorería de la Universidad a la Dirección General de Rentas del Estado.


El 3 de noviembre se dio el cese inmediato de todos los profesores universitarios, y el 10 siguiente, el rector Díaz de León entregó oficialmente las instalaciones universitarias al gobierno del estado de Jalisco, concluyendo así su tercera gestión rectoral.

En tanto, los estudiantes contrarreformistas efectuaron una nueva manifestación, y al conocerse la decisión del Congreso del Estado de clausurar la Universidad, se integró una comisión para trasladarse a la Ciudad de México, con el fin de pedir la intervención del presidente de la república Abelardo L. Rodríguez, quien les comunicó que no intervendría en los asuntos estudiantiles de Guadalajara, pero que ordenaría al ejército que se mantuviera al margen del conflicto.

Por la noche del mismo 28 de octubre, fueron liberados los 155 estudiantes detenidos.

Nuevas organizaciones estudiantiles en el conflicto de 1933

El 1° de noviembre se extinguió el Comité General de Huelga, el cual fue sustituido por el Comité Pro-Reivindicación de los Derechos Estudiantiles, que se integró con los representantes de las distintas escuelas y facultades, a saber: por la Preparatoria de Jalisco Rodolfo Pérez, Enrique Pardo, Roberto Prado, Jorge Gómez y N. Núñez; por Jurisprudencia Gabriel Gutiérrez, Salvador Torres, Miguel Méndez y Salvador Mora Martínez; por la Normal Femenil María Elena Machain y Arcelia Blancarte; por la Normal de Varones Raúl Villaseñor y Alberto Aceves; por Medicina Alfredo García, Fausto Ramírez y R. González; por Odontología A. G. Ramírez; y por Ingeniería José Ruiz Ugalde y Porfirio Barba.

Días después se decretó la formal prisión a los estudiantes Abundio Mora Martínez y Raúl Villaseñor Cortés.

Ante el desgaste de la Federación de Estudiantes de Jalisco, se constituyó la Federación de Estudiantes Revolucionarios de Jalisco, cuyo comité directivo integraron: Alejandro Hernández Alvirde, Javier Castellón, Juan José Serratos y Pedro Vallín Esparza, entre otros. Se dieron a la tarea de organizar en forma privada la impartición de la enseñanza universitaria y un centro de estudios para estudiantes, obreros y campesinos.

El 6 de noviembre se celebró un nuevo mitin en la Plazuela de la Universidad, en el cual se rechazó la decisión del gobernador del estado de clausurar la Universidad. El 15 de noviembre concluyeron las pláticas entre el secretario de gobierno, el Comité Estudiantil y una delegación de la Confederación Nacional de Estudiantes. Al rechazar las autoridades las demandas de autonomía universitaria y de libertad de cátedra, se exacerbaron los ánimos de los estudiantes.

Al día siguiente, el Directorio de Huelga celebró otro mitin en el jardín del Templo de San Francisco, durante el cual en los encendidos discursos se atacó duramente al gobernador del estado, por lo que se hizo presente la policía que trató de disolver la manifestación sin éxito. Los estudiantes marcharon hacia el edificio de la Escuela Normal, donde destruyeron los stands preparados para la Feria de Jalisco. Ante lo cual el gobernador del estado ordenó la intervención de la policía, resultando varios estudiantes heridos y detenidos.

Negociaciones estudiantiles con el gobierno (1933)

El 17 de noviembre los estudiantes nuevamente protestaron, y el movimiento incrementó su repercusión nacional. El 25 iniciaron las pláticas entre los representantes gubernamentales y los estudiantes, bajo las siguientes bases: libertad de los detenidos, selección de los profesores por el sistema de cátedra por oposición y representación estudiantil y magisterial en los órganos del gobierno universitario. El 27 se firmó el documento que puso fin al conflicto estudiantil:

Dicho documento sirvió de base para la reapertura de la Universidad, así como para delinear cuáles serían los puntos sobre los que se elaboraría el nuevo estatuto universitario. En los acuerdos el licenciado [Sebastián] Allende procuró mantener el control de la institución al conservar la capacidad de nombrar, provisionalmente, al rector y a los directores de las diferentes dependencias, el que no quedaran excluidos de ser nominados para esos cargos elementos que se distinguieron por su lealtad al Congreso Universitario y el que no se expulsaran a los profesores constitucionales, y previno cualquier injerencia del magisterio en la difusión de propaganda religiosa y ataques al gobierno.

Los estudiantes conquistaron por su parte la reapertura de la casa de estudios, la no inclusión de las recomendaciones de carácter ideológico del Congreso de Universitarios Mexicanos, la adopción académica y técnica de los programas de la Universidad Nacional Autónoma de México, su participación en el consejo y las academias, la modificación de la política de cobro y condonaciones de pagos, y la promesa de la construcción de la Casa del Estudiante.27

Conclusión del conflicto estudiantil (1933)

Los 239 estudiantes detenidos fueron puestos en libertad. El Directorio Estudiantil se desintegró, y luego se constituyó la Federación de Estudiantes Universitarios de Jalisco, presidida por Carlos Cuesta Gallardo.

Cuarta restauración de la Universidad (1934) y reformas a su Ley Orgánica

El 24 de febrero de 1934 se reabrió la Universidad de Guadalajara y el día 26 el gobernador del estado, Sebastián Allende, reformó la Ley Orgánica de la Universidad en los siguientes términos.

Fines

La Universidad de Guadalajara es una institución de servicio público por medio de la cual el estado impartirá la cultura superior. Su orientación y funcionamiento se sujetarán a los postulados sociales de la revolución mexicana, consignados en la Constitución de la república y sus fines fundamentales serán los siguientes: fomentar los estudios filosóficos y la investigación científica, así como las manifestaciones artísticas en sus varias modalidades; impartir la educación superior y profesional y formar técnicos y expertos para llenar las necesidades de la vida social; intensificar el estudio de los problemas sociales y principalmente la solución de los más peculiares de México; difundir la cultura por medio de campañas culturales y de extensión universitaria; cooperar a la formación de espíritu colectivo e imprimir a la cultura nacional una modalidad propia sin desentenderse de los valores universales; y estimular los esfuerzos relevantes en pro del arte y de la cultura.

Integración

La Universidad queda integrada por las siguientes dependencias: Escuela Politécnica, Escuela Secundaria para Varones, Escuela Preparatoria para Varones, Escuela Secundaria para Señoritas, Escuela Preparatoria para Señoritas, Facultad de Derecho, Facultad de Medicina con sus anexas las Escuelas de Enfermería y de Parteras, Facultad de Ingeniería y Ciencias Químicas, Facultad de Comercio, Facultad de Odontología, Academia de Bellas Artes, Departamento de Cultura Física, salas de exposiciones, conciertos y conferencias, Departamento de Bibliotecas del Estado y Observatorio Astronómico y de Meteorológico del Estado.

Gobierno

La organización de sus funciones, el gobierno y la dirección técnica de la Universidad estarán a cargo del Consejo Universitario que se integrará por el rector, el secretario general, los directores de Escuelas y Facultades, el director de Educación Primaria y Normal, un estudiante regular representante de cada escuela, facultad o instituto y un representante de la Federación de sociedades de alumnos de las escuelas y facultades.

Las atribuciones del Consejo Universitario son discutir y aprobar los planes de estudio, métodos y procedimientos de enseñanza; discutir y aprobar el presupuesto de egresos y el programa de ingresos; crear instituciones de educación superior o suprimir las existentes; establecer las bases reglamentarias de inscripción de alumnos; conferir grados honorarios; nombrar al tesorero; nombrar a propuesta de las academias de profesores y estudiantes de las escuelas y facultades a los profesores; formar su propio reglamento y aprobar el de las escuelas y facultades; nombrar profesores extraordinarios y adjuntos; promover cuanto se refiere al adelanto y mejoramiento de la Universidad; conceder pensiones a estudiantes que se distingan por su dedicación al estudio; establecer las bases para el intercambio de profesores y estudiantes; resolver sobre la remoción de profesores; dictar las medidas disciplinarias y las demás que fije la ley.

Se establecen las comisiones de Hacienda, Administración y Presupuesto y la de Inspección y Revalidación de Estudios, Títulos y Grados Universitarios.

El rector será nombrado y removido libremente por el Ejecutivo del Estado.28

El 1° de marzo de 1934, tras ser nombrado por el gobernador del estado Sebastián Allende, inició su gestión el vigésimo octavo rector de la Universidad, el doctor Manuel Román Alatorre Inguanzo.

Sesión del Consejo Universitario del 10 de marzo de 1934

Presidida por el rector y con la asistencia del secretario general, Abel Romo; de los directores Ignacio Jacobo de Derecho; Aurelio Aceves de Ingeniería y Ciencias Química; Catalina Vizcaíno de Comercio; Alberto Terán, director general de Educación Primaria y Normal; Ricardo Covarrubias de la Biblioteca Pública del Estado; Severo Díaz del Observatorio Meteorológico; Alberto Onofre Ortega de la Escuela Secundaria y Preparatoria para Varones; Irene Robledo de la Escuela Secundaria y Preparatoria para Señoritas; Ramón Córdova de Odontología; José de Jesús Morfín del Departamento de Cultura Física; y los representantes estudiantiles Ramiro González Luna por Medicina, Porfirio Barba por Ingeniería y Ciencias Químicas, Jaime Robles Martín por Derecho, Elías Horacio Ruiz por Odontología y Francisco Escalante por la Escuela Politécnica.

Se eligió tesorero de la Universidad al señor José Guadalupe González, de una terna propuesta por el rector. Se integró la Comisión de Hacienda con el rector, el tesorero con voz informativa, la profesora Vizcaíno y los estudiantes Jaime Robles y Martín del Campo.

La Comisión de Inspección y Revalidación de Estudios, Títulos y Grados la integraron el doctor Onofre, el ingeniero Aceves y el estudiante Ramiro González Luna. Y ante la gran cantidad de solicitudes de revalidación de estudios, el rector propuso una segunda comisión integrada por la profesora Robledo, el señor Covarrubias y el estudiante Porfirio Barba.

El doctor Alatorre manifestó que en virtud de su nombramiento como rector solicitó licencia a su cargo en la Facultad de Medicina, por lo cual el Consejo debería integrar una terna para sustituirle, en la cual quedaron los doctores Adolfo Robles Machain, Juan Campos Kunhardt y Luis González Aréchiga. El rector pidió a los directores de las escuelas y facultades la formación de los reglamentos respectivos, y para el general de la Universidad nombró la comisión con el licenciado Villalobos, el doctor Córdova, el estudiante Jaime Robles y el secretario general.

La secretaria dio cuenta de las comunicaciones de los directores, en las que daban los nombres de las personas que formaban las directivas de las diversas sociedades de estudiantes, y las de las academias de profesores; tras algunas divergencias se aceptaron.

El rector manifestó que desde que se hizo cargo de la rectoría había observado el estado de relajamiento e indisciplina que reinaba entre los estudiantes de la Escuela Preparatoria para Varones, y que se traducían a menudo en actos de verdadera incultura, con menoscabo del prestigio de esa Escuela y de toda la Universidad, que en consecuencia era urgente restablecer el orden. Todos estuvieron de acuerdo con lo aseverado por el rector e indicaron que una de las causas era la falta de energía del prefecto, para lo cual se facultó al rector para hacer el cambio.

Se acordó girar oficios a las autoridades locales y a las instituciones universitarias del país, participando del restablecimiento de la Universidad y de la instalación del Consejo Universitario.

Sesión del Consejo Universitario del 17 de marzo de 1934

Presidido por el rector y con la asistencia de ocho directores –entre ellos el nuevo director de Medicina Adolfo Robles Machain– y siete representantes estudiantiles. Como todavía no se habían integrado las Academias de Profesores y Alumnos en la Escuela Preparatoria para Varones, se nombró a los profesores miembros. El rector presentó al doctor Adolfo Robles Machain como director de la Facultad de Medicina, al ser nombrado por el gobernador del estado.

Trámites de revalidación de estudios. Luego Roberto Prado manifestó su extrañamiento porque al Consejo concurrían los directores del Observatorio Meteorológico, de la Biblioteca Pública y del Departamento de Cultura Física, sin que asistieran también los estudiantes representantes de los mencionados Institutos, como estaba asentado en la Ley Orgánica. El licenciado Jacobo replicó que asistían los directores mencionados únicamente porque las instituciones que dirigían carecían de estudiantes, y que por lo tanto el Consejo estaba legalmente constituido; tras el debate se declaró legal la presencia de los directores de los institutos.

Sesión del Consejo Universitario del 7 de abril de 1934

Presidido por el rector y con la asistencia de nueve directores y seis representantes estudiantiles. Trámites de jubilaciones y nombramientos de profesores y de revalidaciones de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 23 de abril de 1934

Presidido por el rector y con la asistencia de ocho directores y siete estudiantes. El rector presentó un proyecto para establecer un campo deportivo universitario, y solicitó respaldo, fue felicitado efusivamente por tan loable idea. Trámites de jubilaciones de profesores, nombramientos y revalidación de estudios. Se acordó homenajear a los profesores jubilados Adrián Puga, Manuel Alatorre, Agustín Bancalari, María de Jesús Velasco, Benjamín Romero y Antonio Ayala Ríos.

Sesiones extraordinarias del Consejo Universitario del 24 y 25 de abril de 1934

Las presidió el rector. Se tramitaron 46 revalidaciones de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 8 de mayo de 1934

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores y seis estudiantes. Se tramitaron medidas disciplinarias, condonaciones de cuotas por conceptos de certificados y revalidación de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 26 de mayo de 1934

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores y seis representantes estudiantiles. Tramitación de nombramientos de profesores, matrículas y revalidación de estudios. El doctor Robles Machain propuso el establecimiento de una sección de homeopatía en la Facultad de Medicina, la cual se aprobó.

Sesión del Consejo Universitario del 11 de junio de 1934

Presidida por el rector y con la asistencia de cinco directores y seis estudiantes. Trámites de revalidación de estudios, solicitudes de condonaciones de pagos, y se trató el asunto de la falsificación de un certificado de la Facultad de Derecho.

Sesión del Consejo Universitario del 18 de junio de 1934

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores y seis estudiantes. Se tramitaron condonaciones de cuotas, jubilaciones y revalidación de estudios. El rector dio a conocer una proposición del gobernador del estado, ofreciendo ceder el edificio conocido como palacio legislativo a la Universidad; que tal edificio lo entregaría totalmente terminado de acuerdo con las sugerencias que la misma Universidad hiciera para adaptarlo. Que a cambio pedía al Consejo Universitario que se le exonerara de la obligación de devolverle a la Universidad los fondos que le fueron confiados en la época de la huelga estudiantil, advirtió que esa cantidad de dinero era insuficiente para cubrir el costo de la terminación del edificio. Se puso la propuesta a discusión y considerando la ventaja tan grande que reportaba para la Universidad, fue aprobado por unanimidad.

“El grito de Guadalajara” de Plutarco Elías Calles (1934)

El 20 de julio de 1934 el general Plutarco Elías Calles –considerado el jefe máximo de la revolución–, acompañado del presidente electo Lázaro Cárdenas y del gobernador del estado de Jalisco Sebastián Allende, desde el balcón central del Palacio de Gobierno pronunció un discurso conocido como “El Grito de Guadalajara”, en el cual expresó:

La Revolución no ha terminado. Los eternos enemigos la acechan y tratan de hacer nugatorios sus triunfos. Es necesario que entremos al nuevo periodo de la Revolución, que yo llamo el periodo revolucionario psicológico; debemos apoderarnos de las conciencias de la niñez, de las conciencias de la juventud porque son y deben pertenecer a la Revolución.

Es absolutamente necesario sacar al enemigo de esa trinchera donde está la clerecía, donde están los conservadores; me refiero a la escuela. Sería una torpeza muy grave, sería delictuoso para los hombres de la Revolución, que no arrancáramos a la juventud de las garras de la clerecía y de las garras de los conservadores; y desgraciadamente la escuela en muchos Estados de la república y en la misma capital, está dirigida por elementos clericales y reaccionarios.29

Al día siguiente el Bloque Nacional Revolucionario de la Cámara Federal de Diputados presentó el proyecto de reforma al artículo 3º constitucional, en el cual se proponía la educación de carácter socialista.

Sesión del Consejo Universitario del 24 de julio de 1934

Presidida por el rector y con la asistencia de seis directores y seis estudiantes. Medidas disciplinarias, condonaciones de pagos y revalidaciones de estudios. La Federación de Estudiantes Universitarios de Jalisco presentó un reglamento de ingreso automático escolar, a dicha Federación. Tras debatirse el documento, el rector dispuso que se contestara a la citada Federación que no estaba en las facultades del Consejo intervenir en los asuntos relativos a esa Federación; que en cambio la Universidad ofrecía alguna ayuda económica, cuyo monto sería acordado posteriormente.

Sesión extraordinaria del Consejo Universitario del 7 de agosto de 1934

Presidida por el rector y con la asistencia de cinco directores y cinco estudiantes. Solicitudes de condonaciones de pagos y trámites de revalidación de estudios.

Sesión del Consejo Universitario del 6 de octubre de 1934

Presidida por el rector y con la asistencia de siete directores y seis estudiantes. Se aprobó la prórroga del periodo de exámenes extraordinarios en la Escuela Preparatoria para Varones. El rector informó que el señor Tiburcio Cervantes estaba dispuesto a regalar a la Universidad 100,000 m2 de terreno, situado al inicio de la carretera a Huentitán para la construcción de la unidad deportiva, y también informó de otras donaciones para el mismo fin.

Enseguida el rector expresó que se veía obligado a limitar la inscripción de estudiantes de otros estados de la república, por la poca capacidad de las escuelas de la Universidad. Tras la discusión, se acordó limitar a 200 estudiantes en las preparatorias y a 50 en las escuelas profesionales.

Sesión del Consejo Universitario del 11 de octubre de 1934

[...] Al ponerse de pie el señor rector, con el objeto de dar lectura a su informe anual, inmediatamente lo interrogó el delegado alumno de la Facultad de Medicina ... si el informe que se iba leer, significaba el fin de las tareas del Consejo Universitario, manifestando que en tal caso, se oponía a esa lectura ya que claramente se demostraba que la representación estudiantil tendría que cesar en sus funciones de la Universidad de Guadalajara, que siendo el Consejo la suprema autoridad, no debía disolverse, que no podía dejar de existir. Que ellos tendrían que permanecer con su representación, hasta ser relevados por los nuevos delegados al Consejo Universitario, y que delante de unos y otros, era cuando debía leerse tal informe; ... a lo anteriormente expresado, el señor rector dijo que el Consejo se volvería a reunir cuando quedaran nombrados los delegados ... el señor licenciado Jacobo expresó que la Ley Universitaria establece la forma de integrar el Consejo Universitario que cada año deberá renovarse, habiendo llegado el momento de tal renovación, ya que según la propia Ley, el próximo 16 de octubre, deberían comenzar las clases en las facultades y escuelas, principiando así el año escolar 1935-1936 [...]

El director de la Biblioteca pidió a los consejeros y principalmente a los estudiantes, que consideraran las dificultades que año tras año se presentan en las escuelas y facultades cuando el periodo de actividades electorales estudiantiles se prolonga sin necesidad y apoyado por los señores: doctor Robles Machain, doctor Ortega, doctor Córdova e ingenieros Aceves y Villaseñor, pidió que se señalara hasta el día último del presente mes, a efecto que dentro de él se verifiquen las elecciones. La señorita directora de la Escuela Secundaria y Preparatoria para Señoritas, profesora Irene Robledo García, estimó que el plazo para las elecciones debería ampliarse a la primera quincena de noviembre y a esta proposición se adhirieron los delegados estudiantiles... Cuando hubo siete votos [...] en pro de las elecciones estudiantiles dentro del plazo que termina el día último de octubre, los delegados en masa se retiraron en actitud de protesta [...]

Durante la discusión, hubo momentos de acaloramiento, llegando a tratarse atropelladamente lo que ha dado en llamarse la escuela socialista; los delegados de los alumnos de medicina y representantes de la Federación, hablaron de sus convicciones personales y de la existencia del deseo que encontraban en el rector para excluirlos del Consejo Universitario; fue entonces cuando lo increparon para que expresara los motivos que le asistían para desplazarlos, a lo que manifestó el doctor Alatorre, que era ya tiempo de buscar colaboradores y de alejar a los obstruccionistas… No habiendo más asunto que tratar, se levantó la sesión a las 16 horas.30

Renuncia del rector Manuel R. Alatorre (1934)

Ese mismo día el rector escribió al gobernador del estado de Jalisco su carta de renuncia, expresándole:

La actitud que han asumido los señores consejeros, representantes del estudiantado, que hoy concurrieron a la sesión del Consejo Universitario, hacen imposible mi labor como rector; y su intemperancia y su falta más absoluta a los principios de la más elemental educación y del respeto que, conste no reclamo para mí, sino para los señores directores de las diferentes Escuelas e Institutos que dependen de esta Universidad, me obligan a separarme de un cargo que sólo por cariño e interés por la Universidad de Guadalajara hube de aceptar.31

En solidaridad con el rector, también presentaron sus renuncias los directores de las Facultades de Ingeniería y Medicina, así como el de la Biblioteca Pública del Estado y el secretario general, las cuales fueron aceptadas por el gobernador del estado .

Quinta clausura de la Universidad (1934)

El 23 del mismo mes de octubre se abrogó la Ley Orgánica de la Universidad de Guadalajara, en consecuencia fue clausurada por quinta ocasión en su historia. Y el Congreso del Estado autorizó al Ejecutivo estatal para que procediera a organizar la educación superior con el carácter de socialista.


Referencias
  1. Archivo de la Secretaría General de la Universidad de Guadalajara (asgug), “Libro del Consejo General Universitario del 15 de octubre de 1925 al 6 de octubre de 1934”, manuscrito. Fuente principal que se utilizará siempre que se haga referencia a las sesiones de dicho órgano de gobierno universitario. ↩︎

  2. Facultad de Filosofía y Letras, Primera Jornada de Ideología Universitaria. Memoria de los trabajos presentados en las mesas de estudio los días 9, 10 y 11 de octubre de 1973, Pról. de José Enrique Villa, Guadalajara, Universidad de Guadalajara, 1977, p. 23. ↩︎

  3. ahj, Gobernación, 1926, carta del subsecretario de Gobierno encargado del despacho al C. Enrique Díaz de León, 1º de febrero de 1926. Jaime Tamayo, Jalisco desde la Revolución. La conformación del Estado moderno y los conflictos políticos 1917-1929, tomo ii, Guadalajara, Gobierno del estado de Jalisco, Universidad de Guadalajara, 1988, p. 272. ↩︎

  4. “Cuatro meses después de inaugurada la Universidad, el gobernador Zuno habría de destituir al rector Enrique Díaz de León, al ser insostenible la situación política dentro de la casa de estudios derivada de la confrontación de intereses de los grupos que se manifestaron con banderas de ideologías opuestas y habiendo permanecido el gobernador Zuno fiel a las filas del obregonismo y Díaz de León se mostró participativo y complaciente con las políticas del general Calles, hecho que derivó en el rompimiento de aquella relación nacida desde el Centro Bohemio”. J. Trinidad González Gutiérrez, La Plazuela de la Universidad, Guadalajara, Ed. del autor, 2006, p. 250. ↩︎

  5. Universidad de Guadalajara, Oficio y telegrama de 1927, entre el doctor Fernando Banda, rector de la Universidad de Guadalajara, y el doctor Alfonso Pruneda, rector de la Universidad Nacional, respecto a los planes y reglamentos de la Universidad, Fondo Universidad Nacional, 1ª remesa, Rectoría, caja 25, expediente 346. ↩︎

  6. Hemeroteca, bpej, El Informador, 22 de marzo al 24 de abril de 1927. ↩︎

  7. Martínez, op. cit., p. 88. ↩︎

  8. Archivo del Congreso del estado de Jalisco, Periódico Oficial del Gobierno del estado de Jalisco, 6 de septiembre de 1927, tomo CVII↩︎

  9. Alfredo Mendoza Cornejo, Organizaciones y movimientos estudiantiles en Jalisco de 1900 a 1937, Guadalajara, Universidad de Guadalajara, 1989, p. 141. ↩︎

  10. Díaz de León, Revolución, universidad y cultura…, p. 67. ↩︎

  11. Ibid., p. 70. ↩︎

  12. Mendoza Cornejo, Organizaciones y movimientos…, p. 160. ↩︎

  13. Ibid., p. 161. ↩︎

  14. En el acta de la sesión. ↩︎

  15. Abel Mercado Martínez, “Educación superior en Jalisco durante el periodo cardenista” en Boletín del Archivo Histórico de Jalisco, Guadalajara, segunda época, núm. 3, vol. ii, septiembre-diciembre de 1984, p. 6. ↩︎

  16. Idem, loc. cit ↩︎

  17. Enrique Díaz de León, Discurso pronunciado por el C. Rector de la Universidad de Guadalajara, maestro Enrique Díaz de León, el 7 de septiembre de 1933 en el acto inaugural del Primer Congreso de Universitarios Mexicanos, celebrado en la capital de la República, Guadalajara, Universidad de Guadalajara, serie Testimonios Universitarios núm. 1, 1981, pp. 19-20. ↩︎

  18. Vicente Lombardo Toledano, Materialismo vs. Idealismo. Polémica Caso-Lombardo, México, Ed. Universidad Obrera de México, 1975, p. 31. ↩︎

  19. Ibid., pp. 42-44. ↩︎

  20. “La Universidad Marxista”, El Informador, Guadalajara, Sección editorial, 4 de octubre de 1933, p. 3. ↩︎

  21. Alfredo Mendoza Cornejo, La Reforma Universitaria, Guadalajara, Universidad de Guadalajara, 1988, tomo i, p. 148. ↩︎

  22. Enrique Francisco Camarena, La huelga de estudiantes Jaliscienses en Narraciones tapatías de Guadalajara, Jalisco de 1900 a 1958, número 15, s.f., p. 237. ↩︎

  23. Mendoza Cornejo, Organizaciones y movimientos estudiantiles…, pp. 205-206. ↩︎

  24. González Gutiérrez, op. cit., p. 279. ↩︎

  25. “Estalló ayer en esta ciudad la huelga de los estudiantes”, El Informador, Guadalajara, 24 de octubre de 1933, p. 3. ↩︎

  26. Camarena, op. cit., p. 239. ↩︎

  27. Mendoza Cornejo, Organización y movimientos estudiantiles..., pp. 224-225. ↩︎

  28. Periódico Oficial del gobierno del estado de Jalisco, núm. 43, tomo cxxvii, suplemento, febrero de 1934, pp. 1-16. ↩︎

  29. osé María Murià et al., Historia de Jalisco, Guadalajara, Unidad Editorial del Gobierno del Estado de Jalisco, 1982, tomo iv, pp. 534-535. ↩︎

  30. Murià et al., Historia de Jalisco…, p. 541. ↩︎

  31. asgug, libro 272, personal 1.4, expediente 2, folio 94. ↩︎